martes, 30 de noviembre de 2010

¿Quién es Elvira Lindo?

Muchos nos hemos podido preguntar quién es Elvira Lindo, a raíz de la última polémica que pretende de nuevo que madres de diferentes edades, pensamientos, países, ideologías nos enzarzemos en una batalla por quién lo hace mejor.

Elvira Lindo es periodista, escritora, guionista y hasta locutora pero no es médico, pediatra, psicóloga, educadora, profesora, ni nada que haga pensar que su opinión acerca de la maternidad es importante. Es madre sí, eso sí, pero no creo que eso la de el derecho a juzgar, criticar o incluso insultar a otras madres, solo porque no piensan, crían o educan a sus hijos como ella.

Toda la blogosfera conoce a estas alturas que el diario El País se ha querido subir al carro de la polémica. El Mundo abrió la veda, y se llenó los bolsillos y el orgullo a costa de madres ofendidas. Y parece que otro diario de gran tirada no ha querido quedarse atrás. Hasta ahora había encontrado en sus páginas dominicales, algún artículo interesante acerca de la maternidad. Sin ir más lejos, sino recuerdo mal, la semana pasada hablaban acerca de las matronas y su importancia en el seguimiento del embarazo de una mujer. Pero debe ser que ir de buen rollo no vende, vende más la provocación y no sé si le ha tocado a esta señora provocar o es que a ella le gusta y realmente piensa lo que dice. Sinceramente me importa poco. Me consta que muchas personas puedan estar de acuerdo con ella. Yo no, no estoy de acuerdo con ella. Pero no voy a poner aquí punto por punto para analizarlo y explicar las razones de mi no acuerdo. No voy a alimentar la polémica.

Leyendo varias veces el artículo me doy cuenta que no tiene ni pies ni cabeza. Que critica por criticar, que no critica la crianza con apego, porque la crianza con apego no es "una circunstancia idílica a la que hay que entregar la vida", según ella misma expresa. Así que como veo que esta señora no tiene ni idea de lo que es la crianza con apego, como me consta que esta señora no tiene ni idea de cómo estoy educando y criando a mi hijo no me voy a molestar en contradecirla.

Esta entrada es solamente para aclarar quién es Elvira Lindo, periodista, escritora, guionista y hasta locutora, pero nada más.

Peligros domésticos

Cuando nuestros hijos empiezan a dar sus primeros pasos, con un añito, empezamos a forrar nuestros hogares de seguros, barreras, protege esquinas, protege enchufes, topes para las puertas, quitamos todo lo que sea rompible o peligroso de su alcance. Todo es un peligro, o al menos los padres todo lo vemos como tal.

A medida que cumplen años vemos que ya no hacen falta los protege esquinas, que los topes de las puertas estorban porque son ellos quienes las abren y cierran, y así vamos eliminando todo ese mundo protegido que habíamos creado para ellos.

¿Y ya está?. ¿Se acabaron los peligros entonces?, muy lejos de la realidad. Cuando ya controlan su pequeño cuerpo y su cabecita es capaz de idear travesuras más que peligrosas, comienza la segunda fase de los peligros domésticos. Mi hijo se ha convertido en un experto, encuentra cualquier cosa que pueda hacerle daño. Para muestra os dejo la siguiente lista:

- Enchufes: le encanta buscar un alargador o cualquier objeto con enchufe, localizar en la pared dónde puede introducirlo y probar a ver si funciona.

- Subirse a la mesa del comedor: para él es lo más, subirse a la mesa ayudado por la silla, ponerse de pie y saltar. Solo le falta decir ¡¡Jerónimo!!.

- Cinturones: abre el cajón, coge el cinturón que le gusta y se lo pone al cuello tipo bufanda. Le gusta pensar que es una medalla.

- Bañera: No suele estar solo en el baño, pero mientras se llena se cierra la puerta. Pero a él le gusta entrar, empezar a echar sus juguetes en el agua, ver si está calentita, y por supuesto coger aquel juguete que está más lejos. Ya se ha caído dos veces, y la postura del cuello, creedme ha sido algo extrema en ambas caídas. Porque por supuesto cae de cabeza, no cae de lado.

- Saltar encima de la cama de mamá y papá: esto si que es diver, sobre todo cuando con la emoción te vas acercando al borde de la cama sin darte cuenta.

- Cerrar ventanas con los deditos puestos en zona peligrosísima: Todavía no se los ha pillado porque mamá ha sido más rápida, pero para cuando llegue la primavera, todo se andará.

- Meterse en la boca cualquier objeto o plástico pequeño digno de ser tragado: De bebé mi hijo no fue un niño problemático en este sentido, no le dió por meterse cosas a la boca, nunca tuvimos ningún susto ni ningún problema. Quizá fue porque la dentición no le dolió en exceso al salir, o porque no le dio por ahí, vaya usted a saber. Pero ahora, todo acaba en la boca.

- Tragar la comida sin apenas masticar: Esto ya está a la orden del día. Mamá se molesta en partir los trocitos pequeños de la carne o del pescado, pero a él no le parece suficiente con un trozo, y pincha tres. O bien un trozo de jamón de york, anoche sin ir más lejos, un mordisco como su mano de grande no es aconsejable, y claro, nos dimos el susto padre.

- Estanterías a su alcance: nunca dejo a su alcance productos peligrosos, detergentes, etc. Pero sí hay leche, vinagre, aceite. Cuidado, pretenderán abrirlos cada vez que pasen por ahí.


Creo que con la lista expuesta resumo los peligros más graves y que muchas veces difícilmente podemos evitar. Mi hijo no suele estar solo en una habitación, pero creedme si os digo que es más veloz que el rayo. Y para cuando quiero darme cuenta ya le tengo dando botes en mi cama....Otro día me dedicaré al ámbito de las trastadas, trastadas que suponen que luego mami tenga el triple de trabajo, pero eso lo dejamos para otro día.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Proyecto Cutre Chefs: Menú de Navidad

El pasado martes La Teta Reina propuso una idea muy interesante de cara a la Navidad en su blog Con la teta hemos topado. Propuso elaborar un menú para las fiestas más señaladas entre todos, un menú hecho por todos los cutres chefs (con todo el cariño) que nos leemos a diario. A mi me pareció una gran idea. Muchas veces no salimos del tradicional cordero, del caro besugo o del insípido asado.

Podemos proponernos menús más económicos, con ingredientes al alcance de todos los bolsillos, recetas sencillas para los menos avispadillos en la cocina, recetas curiosas. Pero sobre todo se trata de compartir como casi siempre venimos haciendo por aquí.

A día de hoy ya tenemos dos recetas muy interesantes a la par que sencillas y económicas, podéis verlas aquí.

Hace unos días os sugerí una receta muy rica y sencilla, que me gustaría incorporar al proyecto de la Teta Reina, Supremas de Pollo al horno. La entrada original la podéis leer aquí, pero no obstante, paso a daros los ingredientes y su preparación.
Ingredientes para 4 personas:

4 pechugas de pollo hermosas

2 cebollas grandes

4 dientes de ajo

Vino blanco

100 gr de miel

50 ml de salsa de soja

100 gr de paté de pato (el de mercadona sale riquísimo y baratísimo)
Pasas

Aceite de oliva

Sal

En caso de ser más comensales, multiplicamos los ingredientes y listos.

Abrimos las pechugas y salamos. Extendemos el paté por la pechuga. Añadimos las pasas al gusto, envolvemos la pechuga y las cerramos con brida de cocinar o sino tenéis con unos palillos. Colocamos en una fuente de horno. Añadimos la cebolla cortada en juliana y los ajos. Echamos un chorrito de aceite de oliva y un chorro de vino blanco.

Introducimos en el horno (previamente calentado) a 200 grados 20 minutos. Sacamos y añadimos la mezcla de soja y miel. Horneamos 10/15 minutos más (dependiendo del grosor de las pechugas).

A continuación trituramos la cebolla y los ajos, lo pasamos a una sartén y dejamos reducir unos minutos.

Cortamos las pechugas en rodajitas, servimos con la salsa.


Más fácil imposible, barato, rápido. Una receta perfecta para quedar estupendamente y para disfrutar.

Niños de alta demanda: Un caso para "Friker" Jiménez

Antes de que mi hijo cumpliera los dos años empecé a buscar información en internet, buscaba documentación, estudios, artículos, libros, webs, donde se hablara de niños hiper demandantes, niños llorones, niños extremos, niños intensos. Y sinceramente, no esperaba mucho, creía que encontraría algún mensaje encriptado tipo "qué exagerada eres". Pero no, cual fue mi sorpresa cuando encontré muchísima información al respecto y una web interesante con foro incluído donde se hablaba explícitamente de Bebés de Alta Demanda. Hoy en día está un poco desactualizado, pero aún así merece la pena echar una ojeada y mirar también el foro. Ahí se masca entre líneas la angustia de madres y padres que se enfrentan cada día a unos hijos que no esperaban, que no se adaptan al patrón de hijo que hoy en día queremos.


El término bebé de alta demanda era nuevo para mi, ni tan siquiera sabía que había niños a los que se catalogaba tal cual. Aterricé por esos lares por el comportamiento de mi hijo: dependiente, intenso, activo, incansable, demandante al extremo, pocas horas de sueño seguido, y algunas cosillas más. Dicho así puede sonar a "como cualquier otro niño". Pero no, no era como los otros niños, no era como los niños del parque, como los niños de mis amigos, como los hijos de familiares. Todo era elevado a la enésima potencia, todo era exagerado. Y como él era así, su etapa de berrinches también lo fue.


Encontré a muchas madres y padres que contando sus experiencias intentaban ayudar a los nuevos papás en su aventura, y en mi caso lo consiguieron. Relataban sus duras experiencias al nacer sus hijos: llantos incontrolables, noches sin dormir, el mal llamado insomnio infantil, dependencia absoluta. Eran casos realmente duros. Y aunque me identifiqué con muchas de aquellas personas y mi hijo cuadraba en muchas cosas, finalmente pude ver que no era un niño de alta demanda aunque sí excesivamente demandante.


Esta semana Mamáreciente ha sacado el tema en su último post que podéis leer aquí. Ella cuenta el caso de una madre con su hijo en su sillita extremadamente tranquilo (lo que ella llama bebé de baja demanda), en contraposición con su hijo, que debe ser muy similar al mío.


En este blog se ha llegado a comentar que los bebés de alta demanda no existen, ¿¿¿cómo???. Opiniones hay desde luego para todos los gustos, que duda cabe , pero me parece incluso injusto pensar esto. Injusto hacia muchos padres y madres que como yo nos hemos sentido incomprendidos, acusados, juzgados y hasta catalogados como blandos.

Ahora con casi cuatro años puedo decir que mi niño duerme de un tirón por las noches, que duerme en su cama, que muchas cositas las hace solo, como vestirse, ir al baño, comer, etc. Pero llegar hasta aquí ha sido duro. Llegar hasta aquí ha supuesto plantear muchas estrategias de crianza, pensar una y otra vez que me estaba equivocando, y como no, pensar que era culpa mía y solo mía. Su dependencia continua, no os vayáis a pensar. Una mamitis extrema de la que muchas veces os hablo, pegado a mi y sin dejar que delegue en nadie para ciertas cosas. Incansable desde que se levanta hasta que se acuesta, tolerancia cero a la frustración, manías y obsesiones. Todo ello hay que irlo lidiando día a día. Sigue siendo intenso en sus emociones y sensible al extremo. Esto no es tan fácil como le levanto por la mañana, le llevo al cole y ala, ya llegará cansado por la tarde y me dejará leer un rato, o trabajar al ordenador. No, en mi caso no es así. En mi caso, aún cuando escribo al ordenador (salvo ahora que afortunadamente aún duerme), le tengo conmigo.

Con esta edad sé que otras madres amigas pueden estar haciendo otras cosas, y sus hijos estar a su lado jugando tranquilos. No es mi caso, mi niño siempre busca mi participación, mi contacto, el mío o el de su padre.

¿He hecho algo para desencadenar este comportamiento o este carácter? Pues no, ahora sé que no. Por motivos que ahora no vienen al caso, dejé mi trabajo cuando contaba con un año de edad, y me he dedicado a criarle, educarle y cuidarle. No se trata de falta de atención. No he sido solo yo, mi red familiar (padres, hermanos, cuñados) se ha ocupado de él, y tiene un estrecho vínculo con el niño.

Así que, ¿existen los alta demanda? Por supuesto que si. Y conste que mi hijo se queda a medio camino.

martes, 23 de noviembre de 2010

Yo, yo y solo yo

Esta viene siendo la frase preferida de mi hijo estos días. O sino esta otra "yo solito". Me siento muy orgullosa de él, todo hay que decirlo. Ver como mi pequeño se aventura en esa parcelita de independencia es todo un logro. Se viste solo, se lava manitas, carita y dientes solo, hace pis solo, se va solito a la cama, come solo, y así unas cuantas cosas.

Hasta ahí todo es muy bonito, muy de padres orgullosos. El problema viene cuando por ejemplo por la mañana se te echa la hora encima, no llegamos al cole, y el nene se tiene que poner solo el jersey sí o sí. O bien entras en el baño cuando él se lava los dientes y te echa al grito de - "Yo solito, tu vete".

Mi peque es muy de extremos, la virtud del punto medio la desconoce, y esto nos está trayendo auténticos quebraderos de cabeza. Por ende, es muy obsesivo. Todos los niños pecan de maníaticos, seguro que muchos podéis corroborar lo que digo. Pero mi hijo es pelín obsesivo, se encabezona con hacer las cosas de determinada manera y no le sacas de ahí. Bien es cierto que el orden, el hacer las cosas siempre igual, el saber lo que viene después da mucha seguridad a niños de estas edades. De hecho en el colegio se utiliza esta técnica para hacerles sentir seguros. Se utilizan pictogramas puestos todos en orden para que los niños sepan que toca después. Y me consta que en el (duro) inicio de curso esto ayudó a muchos de ellos, entre ellos mi hijo. Ya el curso pasado yo utilicé en casa pictogramas para ayudarle a entender cosas como que mamá se iba sin él, pero luego regresaba, o explicarle el orden de las tareas de cada día, y funcionó bastante bien. Os lo recomiendo a aquellas con niños entre 2 y 3 años, les ayuda a entender muchas cosas y a ponerse menos nerviosos. Los nervios y berrinches a veces vienen como consecuencia de la inseguridad y el miedo que les genera el no saber qué sucederá después. Su cerebro, en un momento muy importante de desarrollo, aún no comprende algunas cosas.

El caso es que no puedo dar un paso sin escuchar -"Yo solo", y creedme es como estar presa en tu propia casa.

Como siempre, cualquier avance que hace el niño, supone un duro trabajo por parte nuestra. La meta es enseñarle que es importante dejarse ayudar cuando se necesita, que no pasa nada por pedir ayuda, que es bueno dejarse enseñar para hacerlo mejor, que si se falla se intenta otra vez.

Los cambios siempre son difíciles para ellos, ir dando pasitos hacia adelante supone un gran esfuerzo. Solo espero que este tránsito dure poco y se vaya relajando. Lo cierto es que está en un época de nervios importante. Él ya anticipa lo que va a suceder y ello le genera un poquito de ansiedad, por si las cosas no suceden como él entiende que deben ser.

Nuestro trabajo esta vez consiste en rebajar ansiedad, y como siempre con él, no sin poco esfuerzo.

Conos vaginales (III parte)

Tenía pendiente hacer una tercera y última parte de los conos vaginales. La última entrada referente a este tema la hice aquí, en el mes de junio. Los resultados, la verdad, fueron sorprendentes. En poco más de un mes conseguí que la musculatura de mi suelo pélvico empezara a fortalecerse. Como recordaréis os conté que tenía verdaderos problemas para echar una carrera, aguantar mucho tiempo (una hora) sin ir al servicio. Tenía casi siempre la sensación de tener la vejiga llena, aún sin estarlo. No conseguía sostener, y digo bien, la orina correctamente, aunque fuera poca. E incluso a veces, y sin darme cuenta, tenía algún escape.

Bueno pues en el mes de junio acabé trabajando con el cono número 4. Me costó un poquito sujetarlo, incluso tuve que reforzar con el cono número 3. A veces se me caía, iniciaba de nuevo el tiempo de 15 minutos, pero no lo conseguía. Entonces recurría al número 3. Poco a poco conseguí sujetarlo, aunque no sin esfuerzo. Al principio tenía que quedarme quietecita de pie. Aprovechaba cuando planchaba, o cuando veía la tele, ahí de pie. Después poco a poco pude empezar a caminar, a hacer mis cosas por casa tranquilamente mientras llevaba el cono puesto. En el verano paré.

He estado unos meses sin utilizarlo, por varios motivos. Primero he querido comprobar si la musculatura queda fortalecida sin más o es conveniente reforzar de cuando en cuando. Y segundo quería dejar descansar un poco la zona para atreverme con el pesado cono número 5.

Cuatro meses después, puedo decir que utilizar estos conos ha sido un éxito. Puedo correr, puedo aguantar perfectamente si tengo ganas de orinar, incluso con la vejiga muy llena. A veces si toso, o si voy muy rápido noto que me cuesta un poco más. Así que he empezado otra vez, lo dejamos en el cono número 4 y por ahí he seguido. Al principio me ha costado un poco, de hecho tuve que coger el 3 para conseguir retenerlo correctamente. Pero ha sido cuestión de un par de días poder estar al mismo nivel que en junio con el cono 4. Así que parece que sí, que de vez en cuando hace falta reforzar. Ahora soy más consciente de la fuerza del músculo, noto mejor como lo sujeta. Y ahí sigo, reforzando y consiguiendo una mejor sujección del 4 para poder pasar al 5.

Os lo recomiendo sin reservas. No solo a aquellas mujeres que habéis pasado por uno o varios partos, o a las que tengáis perjudicado el suelo pélvico. Os lo recomiendo a todas las mujeres. El motivo, pues este músculo con la edad tiende a aflojarse, y nos olvidamos que también podemos trabajarlo y reforzarlo. Y esta es una manera eficaz, sencilla y no excesivamente cara de hacerlo.

Tengo pendiente el Pilates. De eso ya os contaré.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Un capricho

Hace tiempo que me rondaba la idea de hacerme un tatuaje. Y la verdad que no sabía qué hacerme. Cuando me quedé embarazada tuve una idea, le di muchas vueltas, pero claro estaba embarazada, había que esperar. Después entre unas cosas y otras, lo fui dejando. Pero ahora sí que me apetece de verdad.

Y he encontrado el diseño perfecto. A ver qué os parece:



Yo y mis gatos, mis gatos y yo. No podía tatuarme otra cosa.

Ahora me toca encontrar un sitio de confianza. Las tatuadas madrileñas, ¿podéis ayudarme?. Si lo preferís podéis usar mi correo electrónico.

Mamá, no quiero quedarme en casa

El post que os dejo aquí, cuyo título es Mamá, no quiero ir al cole, lo escribí al día siguiente de empezar las clases, un 14 de septiembre. Ya os he contado a lo largo de estos dos meses nuestras idas y venidas, la adaptación, las consecuencias. Y también os he contado lo bien que se encuentra en el cole.

Pues bien el pasado martes nos despertamos mal, ya que el papi estaba de viaje, pues mi niño aprovechó para ponerse malito. Pasó una mala noche, quejoso, intranquilo, con mocos incipientes. Amaneció muy congestionado, afónico y con décimas. Ala, en casita. Pero eso de en casita no le hizo ni pizca de gracia. - "mamá yo quiero ir al cole, no quiero quedarme en casa". Quien le ha visto y quien le ve. Me costó hacerle entender que cuando uno está malito tiene que recuperarse en casita, viendo dibus, leyendo cuentos y estando tranquilitos. No costó mucho, el pobre tenía tal congestión que le convencí en seguida.

Y así hemos estado hasta hoy. No ha sido nada grave, un catarro fuerte, con un pico de fiebre de 38, pero nada más. Lo malo, el malestar de los mocos constantes, ojitos llorosos y dolor de garganta. Pero ni faringitis, ni placas, ni infección alguna. Un catarro sin más.

Hoy hemos ido al cole, y que contento iba mi niño, se ha lanzado a la puerta del aula con un ansia tremenda, a contarle a su profe que ya estaba bueno. Sigue con mucho moco, pero el niño por lo demás está bien. Pero hablando con un par de mamis me han dicho que hay mucha gastroenteritis. Hermanos mayores malitos en casa, niños que han faltado a clase por ese motivo. Es la época. Así que preparémosnos amigas mías porque lo bueno está por llegar.

Nos espera un fin de semana lluvioso y cubierto, ideal para hacer planes bajo techo, meriendas en casa, reuniones de amiguitos y juegos varios. Espero que lo disfrutéis.

martes, 16 de noviembre de 2010

Recordando y sonriendo

¿Recordáis este post?. Muchos no lo habréis leído, otros sí, otros de pasada. Yo misma lo había olvidado. Recordando y sonriendo, así me encuentro en este momento mientras escribo. Recuerdo aquel día, sintiéndome satisfecha, sabiendo que las cosas iban bien, viendo a mi hijo evolucionar.

Hoy, unos meses después, me siento igual de orgullosa sino más. Hoy me atrevo a afirmar que todo el esfuerzo, el trabajo en familia, el tiempo invertido está mereciendo la pena. Ayer me sentí orgullosa de nuevo de mi hijo, cuando supe de los halagos de una de sus profesoras. No me lo contaban a mi, digamos que llegaron a mis oídos.

Mi niño es colaborador, avispado, entregado, dulce. Y los que sois padres sabéis el orgullo que se siente cuando uno o una escucha algo así de su vástago.

Creo que no he engañado a nadie por estos lares. Quien me lea sabe de mis miedos, de mis inseguridades, de mis dudas, de mis neuras, de mis altibajos. Sabéis que a veces pierdo los nervios, que a veces no confío en mi misma. No me escondo, soy así y como dice la canción, así seguiré, nunca cambiaré. A estas alturas de la película puedo aspirar a mejorar, pero,... ¿cambiar?, creo que no. Pero creo que intento mejorar siempre, y algo bueno debo estar haciendo, porque mi niño se está convirtiendo en un jovencito maravilloso, lleno de virtudes, buenos sentimientos, educado, noble, empático, cuidadoso, amoroso. Se sabe querido y aprecia el valor del amor y de las emociones.

Yo sé que esto suena la mar de ñoño, ¿y qué?, así me siento y así lo expreso. Esto es precisamente lo que intento enseñar cada día a mi pequeño, que los sentimientos no se esconden, se muestran, se enseñan, se contemplan y se disfrutan. Y yo hoy disfruto, disfruto enormemente viendo como mi hijo crece.

Han sido 3 años y (casi) 9 meses duros. Hemos tenido de todo (para qué privarnos), embarazo complicadísimo, enfermedad, miedo, recaídas, recuperaciones, dependencia a tope, mamitis extrema, personalidad fuerte e intransigente, rabietas, carácter y decisión, pesadillas, terrores nocturnos, y un largo etcétera. A muchos os sonarán muchas de las cosas que aquí leéis. De hecho algunas compañeras blogueras habláis de problemas con vuestros pequeños, os sentís cansadas, perdidas, angustiadas, y con razón.

He pasado por fases muy duras, de las cuales no sabía salir, y me he tenido que reinventar a mi misma muchas veces, plantear nuevas estrategias, nuevos modos, redefinir la situación, mirar desde diferentes perspectivas, analizar otras opciones. Doy muchas vueltas a las cosas, no me conformo con una sola dirección. Y habiendo llegado hasta aquí en el estado en que me encuentro me atrevo incluso a aconsejar. Pero, ¡¡ojo!! solo doy consejos basados en la experiencia. Mi consejo es que no flaqueéis, mi consejo es que miréis hacia adelante y no os ceguéis con el problema que tenéis enfrente. Mirad e imaginad el niño o niña que será en un tiempo. Porque, como mi madre me ha dicho siempre, todo pasa. Y lo importante, lo que queda, no es que pase sin más, sino cómo se pasa.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Treemkt y los iPañal de Dodot

Hace unos días Treemkt tuvo la amabilidad de enviarme una caja de pañales Dodot, los nuevos iPañal. No, no, mi hijo no ha retrocedido en el tiempo, ni ha vuelto a los pañales. Pero como sabéis tengo una estupenda sobrina dispuesta a probar cualquier producto para bebés que quieran enviarme.

La verdad que fue dicho y hecho, lo recibí muy rápido. Me enviaron pañales de la talla 4. Y aunque mi sobrina tiene ya un peso considerable para su edad, solo tiene 3 meses. Así que le quedan algo amplios. Pero eso no es problema. Mi sobrina es muy anchita de pecho, y le gustan las cosas grandecitas, de hecho se le están poniendo pañales de la talla 3.

Ya se los hemos probado y mi hermana está muy contenta. A pesar de que ella usa la marca Dodot, tenía la modalidad Dermo Active. Pero los iPañal los superan en suavidad y hasta en resistencia. Los pañales Dermo Active aseguran incorporar una capa extra de absorción que proporciona hasta 12 horas de máxima sequedad y protección. A pesar de esto mi sobrina tiene la manía de hacer unas deposiciones capaces de salirse del pañal. Con los iPañal esto no ha pasado. Son unos pañales ligeramente más finos, y sorprende su resistencia por este motivo. Son ligeros, cómodos pero muy muy resistentes.

Y si comparamos con otras marcas, gana por goleada. Tenía una caja de la marca Huggies, pero no les han gustado a ninguna de las dos, ni a la madre ni a la hija. Más asperos, más gruesos e incómodos, y peor aguante.

Así que por el momento están siendo un éxito. Creo que la siguiente caja de Dodot que compre será de iPañal y seguramente la talla 3 que se ajustará mejor a su peso.

Desde aquí quiero agradecer a Treemkt el envío.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Terapia de ventosas

Ayer ya os daba aquí un avance de la técnica que mi masajista está utilizando para hacer que mis dolores vayan mejorando. Hasta ayer nos habíamos centrado en masaje, un recuperador a base de calor. El dolor continuaba, y continúa. Así que ayer decidimos hacer terapia de choque, es decir, aplicación de ventosas.

Ya en otras ocasiones, ante contracturas importantes, las ha utilizado. Afortunadamente llevaba mucho tiempo muy bien y no hizo falta. Se me había olvidado lo desagradable que es.

La terapia de ventosas es utilizada por muchos fisioterapeutas, masajistas y quiroprácticos para mejorar las contracturas musculares y dolores articulares. Bien es cierto que se utilizan para otros males como puedan ser el asma, procesos inflamatorios y reumatológicos. En estos casos desconozco su eficacia, y si algún lector sabe me gustaría que nos contara. Pero si os puedo hablar de la eficacia en contracturas y dolores articulares. No solo os hablo de mi experiencia, muy grata siempre. Mi padre, mi marido, mi hermana y mi cuñado, aparte de vecinos y conocidos han experimentado la técnica de las ventosas. En todos los casos la mejora ha sido rápida y notoria. Pero insisto, os hablo de cuestiones musculares.

Consiste en localizar los puntos de origen de la contractura, situar una ventosa y entonces hacer un vacío. Aguantar la ventosa unos minutos, y después soportar el dolorcillo y el estupendo morado que sale. Según sea la contractura así te sale el moratón. Ayer me puso cuatro ventosas. En dos de ella salió un huevo importante, en las otras dos más leve. Confieso que ayer noche me movía con dificultad y mucho dolor. Tuve que tomarme un antiinflamatorio incluso. Pero esta mañana el dolor había disminuido ligeramente. Por primera vez en todos estos días ha disminuído, y esto es motivo de alegría desde luego.

Hay muchos críticos de este tipo de terapias, incrédulos. Supongo que depende del profesional con el que des. Yo como os dije en su día estoy en manos de una masajista en la que confío. Me lleva tratando desde hace más de diez años, y siempre ha solucionado cualquier problema que haya tenido. He pasado épocas muy buenas, y he tenido momentos difíciles. Conste que si hiciera un poquito más de ejercicio, evitara posturas nefastas, descansara más, las cosas irían mejor. Pero ¿quién hace todo lo que debe?.

Eso sí, prometo que en cuanto mejore ligeramente me lanzo a la piscina un par de veces en semana, por mucha pereza que me de. Hay que cuidarse, recurrir a profesionales que nos ayuden, pero sobre todo hay que hacer ejercicio. No nos damos cuenta de lo que descuidamos nuestra salud, por falta de tiempo, por pereza, o por el motivo que sea. En mi caso la natación es lo que me reactiva. Las épocas que nado estoy fenomenal, me siento mejor, con más fuerza, con más vitalidad, respiro mejor, incluso estoy más contenta. Cuando llevo una temporada sin hacer ejercicio me canso a la mínima, mi asma empeora, siempre ando malhumorada.

Y vosotros ¿hacéis ejercicio?, ¿os cuidáis adecuadamente?. Os invito a reflexionar sobre ello, a repasar vuestra situación mental y física. Estamos a las puertas del invierno, nuestro cuerpo lo acusa, y siempre reaccionará mejor y soportará mejor los rigores del frío si está sano, mimado y cuidado.

Feliz fin de semana.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Centros de Madrid Salud: una alternativa eficiente

Como os contaba aquí, hace unos días que tengo un dolor molesto y continuo en la parte izquierda del torax, bajo la axila, al lado del pecho. En principio todo parece muscular. Sigo en manos de mi santa masajista, pero el dolor no se va. Uno de mis defectos es ser un poquito (muchito) hipocondríaca y mi cabeza no ha parado de dar vueltas. Temo que sea algo más y temo dejarlo pasar. Al ser un dolor tan próximo a la mama, y teniendo la edad que tengo (37 hermosas primaveras), no está de más un control rutinario para descartar cualquier otra cosa.

En la Seguridad Social ya no hacen revisiones ginecólogicas rutinarias. Si hay alguna patología sí, pero una revisión anual normal no. Las citologías las realiza la matrona y la revisión mamaria o uterina, digamos que te las apañas, porque eso no lo hacen. Y no lo hacen porque no quieren, porque os aseguro que los médicos en el centro de especialidades que me corresponde están mano sobre mano. Así estamos en Madrid, con una sanidad hecha unos zorros.

Pero no todo es malo. Y lo bueno hay que promocionarlo para que todos podamos beneficiarnos de ello. Desde el año pasado las revisiones ginecológicas las hago en un Centro de Madrid Salud. Hay unos cuantos repartidos por todo Madrid. Aquí os dejo el enlace para que busquéis el que mejor os venga. Tienen programas de prevención destinados a la mujer (ginecología, planificación familiar), envejecimiento saludable, maternidad, salud joven, drogodependencias.

Cualquier persona puede asistir. Simplemente debes pedir cita, por teléfono o en persona. No te harán ninguna pregunta, no te pedirán ningún requisito. Te citarán primero con un médico de cabecera y con una enfermera. Hacen la historia pertinente y después te citan, como en mi caso, con el ginecólogo. Las pruebas son rápidas, y el trato es estupendo.

Dado que mi última revisión ginecológica fue hace 1 año y 3 meses, y que en Madrid, por lo público las citologías las han espaciado cada dos años (antes eran anuales), no me corresponde la cita con el ginecólogo. Pero pedí cita con el médico de cabecera para consultarle este dolor tan intenso. La enfermera me ha visto, pesado, tomado tensión, preguntado mis síntomas. Lo ha apuntado todo en mi historia, todo informatizado. Y cuando he pasado a la consulta del médico, éste ya lo tenía todo en pantalla. Hay que ver lo eficiente que se es cuando hay ganas. El médico me ha dicho que el dolor no parece relacionado con la mama, sino muscular, no por ello menos molesto. Pero para quedarnos todos tranquilos me ha dado un volante para hacerme una ecografía mamaria. Él mismo ha llamado al centro donde realizan esa prueba, increíble pero cierto. Y la cita es para el próximo martes 16 de noviembre. Ojiplática me he quedado señoras y señores. Qué fácil es trabajar bien cuando se tienen ganas.

Pero no solamente van a hacerme una eco de esa zona dolorida sin más, no, no. Copio textualmente las indicaciones de la exploración: "Control ecográfico ambas mamas y valorar si se realiza su primera mamografía". Si todo se ve clarito y sin dudas, eco de ambas mamas y listos. Pero ante la más mínima duda, me harán una mamografía.

Y digo yo, ¿tan difícil es hacer esto en la Seguridad Social?. Pues parece que sí, porque no se hace.

Así que aquí sigo muy dolorida, muy cansada, todavía un poco asustada, pero satisfecha de que las cosas se hagan bien.

No lo dudéis, si queréis hacer una revisión y en vuestro centro de salud o de especialidades os plantéan problemas, acudid al Centro de Madrid Salud más cercano. Os atenderán a las mil maravillas. Y si tenéis cualquier duda, estoy a vuestra disposición.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Ensalada fácil de invierno

Muchas estamos cansadas, doloridas, tristonas. Pero en casa tenemos a uno/as fieras que tienen que seguir comiendo y comiendo sano. Y como nosotros tampoco nos debemos descuidar, hoy quería compartir con todos vosotros una ensalada muy típica en mi casa, una ensalada de invierno. Estoy segura de que muchos la conoceréis.
Ingredientes:

Escarola

Granada

Nueces

Vinagre de módena

Aceite de oliva virgen

Sal

Picamos la escarola, la ponemos en una ensaladera, le añadimos la granada y las nueces al gusto. Hacemos una vinagreta con el vinagre de módena, el aceite y la sal, aliñamos. Y ya está lista para comer. Es una manera diferente de comer ensalada. Apta para todos los miembros de la familia. A mi hijo le encanta. Además es algo rápido y sin preparación previa.

Espero que os guste.

martes, 9 de noviembre de 2010

Palabrejas: idiomas

He estado desaparecida, es cierto. Necesitaba unos días de descanso, mi cuerpo ha dicho ¡¡basta!!, mi espalda sigue hecha un auténtico ocho. Así que me he tomado unos días sabáticos. Mi marido se ha ocupado de casi todas las tareas domésticas, mi madre ha hecho otro tanto y yo he intentado relajarme. Todavía me queda, pero algo más recuperada puedo decir que estoy.

Y hoy, comiendo en casa de mis padres (mano santa eso de no hacer comida y/o recoger cacharros y cocina), el niño ha dicho otra de las suyas.

Poníamos con el TDT de la tele algo de música, en la radio, y encontramos un canal en el que hablaban en inglés. Mi marido lo ha dejado puesto y le ha preguntado al peque:

Papá: - ¿Peque, en qué hablan?

Peque: - Hablan en Fermando Alonso.

Os explico, nos gusta mucho la Fórmula 1, lo vemos siempre y por supuesto el peque participa de todo, la carrera, los previos, las explicaciones. Y se ha hecho un seguidor acérrimo de Fernando Alonso, o como él dice "Fermando". Sabe decir bien el nombre, pero debe ser que a él le suena mejor decirlo con "m". En la última carrera se quedó con una conversación que tenía Fernando con su ingeniero por radio. Y hablan en inglés claro. Al ponerle esa emisora le ha debido sonar igual. Vamos que hemos inventado un nuevo idioma, el idioma "Fermando Alonso".

viernes, 5 de noviembre de 2010

Solo ha sido un susto

El pasado sábado empecé a sentir un dolor muy fuerte y repentino al lado del pecho izquierdo, en el lateral externo, debajo de la axila. Me asusté mucho. Inmediatamente pensé que era un dolor hormonal, ya que estoy a escasos días de tener la regla. Al principio no le quise dar demasiada importancia, pero el dolor persistía e incluso aumentaba. Intenté relajar la zona, no ponerme sujetador, y me empecé a explorar por si había algo, algún bulto.

El lunes el dolor iba a más. Ya no sabía si era la ansiedad o el propio dolor. Por la tarde decidí acudir a mi médico de cabecera. Me reconoció la mama, la axila, y toda la musculatura de alrededor. Me dijo que no detectaba ningún nódulo, bulto o inflamación y que descartaba que fuera algo relacionado con el pecho. Se decantaba por algo muscular. Me recetó un antiinflamatorio en spray y me dijo que hiciera reposo relativo.

Reconozco que salí mucho más relajada de la consulta aunque seguía teniendo un resquemor. Ayer fui a mi masajista, una mujer (quiropráctica) en la que confío plenamente, que me lleva tratando desde hace más de diez años y siempre con éxito. Según me ha dicho no tengo el músculo afectado, sino la membrana que lo cubre, una pequeña distensión, que se extiende a la espalda y cuello. Me ha dado un masaje doloroso, me ha pasado un recuperador y de vuelta la próxima semana para seguir trabajando la zona. Su recomendación, reposo relativo, brazo siempre pegadito al cuerpo y si puedo algún relajante muscular

Los músculos que tengo afectados son el músculo dorsal ancho y el trapecio. Aunque la paliza ha sido considerable he salido muy contenta y tranquila. Confieso que me he asustado. He pensado que podía ser algo relacionado con el pecho. El pasado curso cuando asistíamos a las clases de matronatación, una de las mamás, con quien tenía muy buena relación dejó de venir. En verano la encontré en el parque y me confesó que le habían detectado un cáncer de mama. Es solo unos años mayor que yo, me quedé muy impresionada. Gracias a la detección precoz pudieron quitarle el tumor, reconstruirle en el momento el pecho y hacer desaparecer el peligro. La prevención, las palpaciones, las visitas regulares al ginecólogo son fundamentales e importantísimas. No debemos dejar de estar pendientes, controlar cualquier bulto que salga en el pecho, aprender a palparnos y conocer nuestras mamas. Además no debemos alarmarnos, pueden salir bultos que nada tienen que ver con tumores malignos, son los llamados fibroadenomas. Hace muchos años yo tuve uno, era doloroso, y me asusté mucho. Unos meses más tarde había desaparecido. Pero me estuvieron revisando regularmente, ecografías, reconocimientos.

Así desde aquí os pregunto, ¿cuándo os habéis hecho la última revisión, la última ecografía, la última citología?. No olvidéis lo importante que es la prevención. Yo he pedido cita ya con mi ginecóloga. No dejemos para mañana lo que podemos hacer hoy. Este tremendo tirón me ha recordado cosas importantes.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Preparando la lista de los Reyes Magos

Mi hijo, a estas alturas de la película, tiene muy claro lo que son las Navidades y quienes son los Reyes Magos. Si el año pasado tenía alguna duda, quedó absolutamente despejada. Y ya está hablando de los juguetes que quiere pedirles. Prometo que yo no le he incitado a ello.

Hace un par de días llegó a casa el catálogo de Imaginarium y se puso a echarle un vistazo. De repente vio algo que hizo que sus ojillos salieran de sus órbitas.

- Mamá, mamá, mamá, mira, quiero que me traigan esto los Reyes Magos.
- ¿Qué es cariño, a ver?
- ¡¡¡Una cocinita!!!

Pues sí, mi niño quiere una cocina para poder preparar la comida como hace mamá. Había varios modelos y me dijo:

- Quiero esta mamá porque es azul. Estas no me gustan porque son rosas, y el rosa les gusta a las niñas.

Todo muy claro, vamos.

Cuando ahora cocino, le gusta que le deje alguna sartén, pinzas, el rodillo y en su mesita del salón se pone a cocinar, me trae sus creaciones para que las pruebe y disfruta mucho.

Así que el regalarle una cocina para él me parece una gran idea. Aquí tenéis el modelo elegido:


Otro de los regalitos que ya están en la lista y que sus majestades dejarán en casa de los abuelos maternos es este:

Lo hemos encontrado aquí. Hemos visto otros modelos más baratos, pero de peores calidades, y más pequeñitos, se le quedarían enseguida cortos de talla. Así que nos hemos decidido por este que es para niños un poquitín más mayores pero que sabemos le quedará muy bien. Es resistente, las ruedas son bastante aceptables y será duradero. El problema de otros modelos que he visto es que son de plástico bastante blandito, y esa no sería una buena inversión.

Estos serán los regalos estrella de las navidades. Se acompañarán de un buen juego de sartenes y utensilios varios de cocina, algún coche que no falte, cuentos por supuestísimo y espero que poco más.

Y vosotros, ¿habéis empezado a pensar en los regalos de las próximas Navidades?

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Mi estómago y la solución mágica

Ayer acudí a mi doctora de cabecera a por los resultados de la prueba del helicobacter pylori. En este post os contaba de mis dolencias de estómago que se remontan muchos años atrás. Por fin (después de tener que posponerla un mes) pude hacerme la prueba, un simple test del aliento con el que comprueban si eres portador de la bacteria. Comentar que un porcentaje muy elevado de la población la porta, pero solo unos pocos tienen síntomas. Y solo en el caso de que los síntomas sean muy molestos se trata con antibióticos.

En el mes de septiembre acudí al médico especialista de digestivo a contarle mis batallas. El Doctor, muy amable y muy guapo por cierto, me escuchó pacientemente, me hizo una completísima historia y concluyó que no quería hacerme ninguna prueba invasiva (endoscopia) de momento. Primero la prueba del aliento, y si los síntomas persistían, fuera dicha prueba positiva o negativa, ya veríamos.

Sin más preámbulos, the winner is,...., quiero decir el resultado de la prueba ha sido: negativo. Sorprendente. Esperaba un positivo como un piano, pero no. He mejorado mucho, y ahora mismo salvo leves molestias ocasionales puedo decir que estoy bastante bien. Y como ahora estoy bien, y el resultado es satisfactorio mi doctora no me ha prescrito medicamento alguno. Pero confieso que he sido con ella un poco mentirosilla.

Tal y como se indica en las instrucciones de la prueba del aliento, un mes antes de hacérmela no he ingerido Omeprazol, ni antibióticos. Así que he estado "a lo vivo" todo este tiempo sin tomar medicina alguna.

Pero sí he tomado algo. A raíz de escribir el post arriba indicado, una lectora de mi blog contactó conmigo a través de mi correo electrónico, y me habló de algo llamado Kéfir. No en vano en turco significa bendición.
El kéfir es una aglomeración de bacterias, bacilos y levaduras que forman una biomasa con unas cualidades asombrosas, cualidades medicinales.

Esta amiga me habló de ello, de su experiencia personal y la de su familia. Y desinteresadamente me ofreció enviarme unos nódulos de kéfir para empezar a tomarlos. Los nódulos se introducen en leche para hacerlos fermentar un número de horas y queda listo para ingerir. Tomando un vaso de kéfir de leche al día la mejora de cualquier dolor o molestia digestiva está asegurada.


No tenía nada que perder, así que acepté encantada su envío y su interés. Me envió unos nódulos en un sobrecito, me indicó como reactivarlos y así lo hice. Al poco tiempo los nódulos cogieron grosor y aquella leche estaba lista para tomar. Su olor al principio me produjo rechazo, era muy agrio, la leche había fermentado, era un proceso totalmente natural, pero confieso que me dio asco. Y el primer día que lo tomé incluso me sentó mal. Dudé, dudé un montón porque la verdad no es muy apetitoso. Pero después pensé que merecía la pena probarlo, ¿y si funcionaba?, ¿y si mejoraba sin ayuda de medicamentos?. Así que el segundo día lo aderecé con un poco de miel. Y conseguí tomarlo a sorbitos pequeños y sin prisas. Estaba bastante mejor del estómago pero aún tenía muchas molestias. Al cuarto de hora de haberlo tomado, sentí una suavidad curiosa en el estómago. A la hora las molestias habían casi desaparecido. No os miento, así fue como sucedió.

Desde aquel día lo he tomado a diario, un vaso de kéfir de leche con miel. Ha desaparecido el dolor, las punzadas que me daban en el duodeno, la acidez de estómago, la sensación de tener un globo, la falta de apetito.

En la última semana he experimentado un poco, y he comido lo que no debo comer: salsas ácidas, tomate, ensaladas, comidas copiosas, cerveza, vino, chuches tipo patatas fritas, guisos contundentes. Y no ha pasado nada, no me duele nada.

Ante tal descubrimiento escribí de nuevo a esta generosa amiga y le conté lo bien que me iba. Y me dijo que sí, efectivamente era milagroso pero claro no me lo había querido decir así porque podía sonar extraño.

Ayer, en la consulta del médico, estuve tentada de contárselo, pero.... dudé. Y si se lo cuento y me regaña o no le parece bien, o, vete tu a saber. En definitiva es un remedio natural, y no me está haciendo ningún daño.

Así que esta es la historia de cómo he descubierto el kéfir, de cómo me ha mejorado y de cómo he prescindido de medicinas. No sé si esto seguirá así, o si volveré a necesitar tomar omeprazol, o si necesitaré volver al médico. No descarto nada. Pero ahora me siento bien y eso sí que es realmente importante.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Albóndigas a mi manera

Como hacía mucho que no os ponía recetas de cocina, y la que puse ayer es más para mayores, hoy voy a compartir con todos vosotros mi receta de albóndigas, lo que yo llamo albóndigas a mi manera. Recetas hay miles, en cada casa encontramos un modo diferente de hacerlas. Yo he ido cogiendo de aquí y allá, la base de mi madre, pero la he ido mejorando, picando de aquí y de allá. Y el resultado son unas albóndigas jugosas, sanas y con una salsa que invita al mojete de pan. Mi hijo las adora.

Aquí os dejo los ingredientes. Con esto salen como unas 12-14 albóndigas dependiendo del tamaño:


- 1/2 kilo de carne picada (350 grs de ternera - 150 grs de cerdo)

- 1 huevo

- 2 rebanadas de pan bimbo

- leche

- harina

- 1 cebolla

- 2 zanahorias

- 1 taza de guisantes congelados

- vino blanco

- tomate frito

- sal

- aceite


Ponemos la carne en un bol y la mezclamos con el huevo batido, salamos. En un plato hondo ponemos las rebanadas de pan bimbo (previamente las habremos quitado los bordes) en trocitos y las cubrimos con un poco de leche. Cuando se hayan empapado bien lo añadimos a la carne. Mezclamos bien y reservamos.


Picamos la cebolla y la zanahoria. En la olla express rehogamos la verdura a fuego medio. Cuando haya cogido color añadimos los guisantes congelados y 4 cucharadas de tomate frito. Reservamos.


Preparamos un plato con harina, y hacemos las albóndigas. Las freímos muy poquito en aceite de oliva. Lo justo para sellarlas. Escurrimos en papel de cocina. Las incorporamos al sofrito. Añadimos vino blanco hasta cubrirlas. Corregimos de sal. Cuando empiece a hervir tapamos la olla express, la ponemos al 2 y cuando empiece a salir el vapor contamos 5 ó 6 minutos.


Tenemos que tener mucho cuidado porque la harina tiende a irse al fondo, y pueden quemarse. Tras esos minutos abrimos la olla y removemos, asegurándonos que no se han pegado. Volvemos a cerrar y dejamos otros 6 minutos. Retiramos y comprobamos que la consistencia de la salsa sea la deseada.


Y listas para servir. Ni que decir tiene que admite toda la verdura que os guste. Otras veces añado champiñones laminados, calabaza, incluso espárragos trigueros.


Es un plato que suele encantar a los niños, al mío al menos le emocionan. Al niño y a los padres, todo hay que decirlo.


¡Buen provecho!.