sábado, 29 de enero de 2011

Estafa en rebajas

Todos los años, cuando llega el período de rebajas los medios de comunicación nos repiten una y otra vez los requisitos imprescindibles que los comercios deben cumplir en esta época, que los clientes debemos estar atentos a determinadas cosas, nos alertan sobre posibles fraudes, hacen hincapié en cómo y dónde deben tener los precios marcados, y un largo etcétera.

Yo nunca he tenido problemas aunque me consta que fraudes se cometen. Pero el cliente, al ser por importes pequeños, acaba tragando. Seamos honestos, todos o casi todos acabamos tragando con muchas de estas cosas.

Pues hoy me ha tocado a mi. Hemos comido en un centro comercial de Madrid. Voy a dar datos porque quiero dejar constancia de la cadena de tiendas responsable de este hecho, a mi modo de ver, fraudulento. El centro comercial es Isla Azul. Después de comer nos hemos dado una vuelta por las tiendas. Hace tiempo que buscaba unas botas de agua con un Rayo McQueen estampado porque como sabéis, el Peque es el fan número 1 del dichoso coche. Y en la zapataría KID CLUB (Local 125 para más señas) las hemos encontrado, rojas y negras, con un cuentakilómetros y un Rayo sonriente. Os podéis imaginar la carita de emoción de mi pequeño. Encontramos su número y listos para pagar.

Estaban en un stand junto con otras muchas botas, de princesas, de spiderman, de muñequitos sin nombre,...., y en lo alto del stand, pegado a una columna muy ancha el precio en cartel rojo y enorme, ¡¡10 €uros!!. Buen precio, así que sin pensarlo hemos ido a caja. Mi marido ha sido el encargado de pagar mientras yo intentaba sujetar a mi hijo que ya cansado no sabía si reir, llorar, saltar o arramplar con todo el calzado del lugar. Cuando ha pagado sorprendido me ha dicho que le han cobrado 19,90 €uros con la explicación de que ese modelo concreto tenía ese precio. Como supongo no ha sabido reaccionar (como nos pasaría a muchos), ha pagado y hemos ido a mirar.

Efectivamente, en la parte no visible del stand, es decir, en la parte pegada a la columna, constaba el precio. Insisto, no visible. En la bota no venía marcado ningún precio. A estas alturas de la película me sé, de tanto oirlo, que tiene que venir en el producto el precio original y si está rebajado, el precio final o en su defecto el porcentaje de rebaja. Ni una cosa ni la otra.
Por supuesto he reclamado.

Nadie sabía qué hacer porque el encargado no entraba hasta las 5 de la tarde. Debían pensar que nos echaríamos atrás, pero no. Hemos dado un corto paseo y a la hora en punto nos hemos presentado de nuevo en la zapatería. Curiosamente había un vendedor colocando pegatinas con precio 19,90 €uros en cada artículo del stand. Sorprendente y sospechoso, ¿no?. Hemos localizado al encargado, un tipo de unos 30 años si llegaba, que apenas nos miraba a la cara, que no tenía ganas de atendernos, y que por supuesto no quería ayudarnos. Le hemos explicado lo sucedido, pero me ha dicho que no tenía razón, que en caja me han dicho el precio real y yo he pagado, así que,......, ajo y agua. Le he obligado (y digo obligado porque no tenía ninguna gana de colaborar) a acompañarme al stand y mostrarle la no visibilidad del precio real del producto, le he recordado la ilegalidad cometida cuando un artículo no tiene el precio indicado. Pero ha dado igual, no se ha bajado de la burra.

Así que ni corta ni perezosa le he pedido una hoja de reclamaciones, donde he expuesto lo sucedido, al igual que os lo he relatado aquí.

Su contestación, y copio literalmente:

"El mueble expositor tiene 2 caras, una con botas a 10 €uros de unos modelos y luego la otra cara con modelos 19,99 €uros. se le explica al cliente que el modelo no está etiquetado de ninguna manera, sin referencia, ni precio antes de cobrar el producto. Y después ya comprado se le ofrece devolverle el dinero 19,99".

Me he permitido añadir puntos y comas para su mejor comprensión..... Los modelos, como él dice, estaban mezclados en ambas caras del stand. Y se ha dado el lujo de decirme, en mi cara, que él conoce la picaresca del cliente, vamos que me ha acusado de intentar tangarle 10 €uros del ala. Ahí me tirado a su yugular, no en el sentido literal, claro está. El tío no me atiende, no me escucha, la tienda está cometiendo una irregularidad o ilegalidad (como se prefiera), y encima el pollo me dice que soy una pícara. Y me empieza a contar que tiene que aguantar muchas cosas de los clientes, ¿¿perdona??, ¿¿me estás contando tu vida??, ¿¿y yo tengo que pagar que haya gente choriza o poco honesta??. ¡¡Lo que me faltaba!!.

Pero lo más fuerte es que ya cuando salíamos por la puerta muy indignados, nos ha dicho que él no puede reintegrar dinero, porque la diferencia, si sale en caja, la pagaría él. ¡¡Hubiéramos empezado por ahí!!, si me dice eso desde el principio no pierdo mi tiempo, presento la reclamación y no hablo con un zopenco maleducado, que no tiene ni idea de lo que es la atención al cliente.

El caso es que la reclamación está presentada, el lunes la llevaré a la junta municipal de mi distrito, hemos hecho fotos y todo, no creáis. No sé si llegará a algún lado. De pobre no me saca, son 10 €uros. De hecho me he llevado las botas, no iba a dar a mi hijo el disgusto de no comprarlas después de la ilusión que tenía. Pero de eso se aprovechan, los niños las eligen ilusionados y luego los padres, por no hacerles pasar un mal rato, las compramos igual.

Así que ya véis como está el patio. Parece que las normas de etiquetado algunos se las pasan por el forro. Tened cuidado antes de comprar nada. Y si sucede algo, no lo dudéis, presentad una reclamación, si todos nos callamos este tipo de fraudes o injusticias seguirán sucediendo.

Un apunte, los impresos para presentar una reclamación oficial deben ser de la comunidad o provincia en la que residáis. Con el sello de vuestra comunidad, numerados, no vale cualquier libreta con el nombre de la tienda ni similar. Y si os dicen que no tienen esos impresos, estáis en vuestro derecho de avisar a la Policía Municipal. Suena fuerte, pero los comercios están obligados por ley a tener dichos impresos. Si no los tienen han de ser denunciados.

El sábado, como veis, ha dado mucho de sí.

Palabrejas

Ante todo buenos días y feliz sábado. Hoy os traigo algunas de las palabrejas y frasecitas de mi peque. Cada vez van siendo más extensas, crece mucho y habla más si cabe. Sus razonamientos empiezan a ser,...., a veces caóticos, a veces muy razonables y otras de juzgado de guardia.

Aquí lo tenéis:

"Estoy enfadado contigo porque no me obedeces"
. Y es que esa tendencia a hacer lo que uno quiere....

"Mamá estoy mirando tranquilo a los coches pasar (mientras vamos en el coche)". Esto ante preguntas tipo ¿Qué tal vas cariño?.

"Mamá hoy no voy a abogar a Eva en el cole (traducción: agobiar)". Su amiga Eva, su adorada Eva, la quiere tanto que a veces la agobia en exceso y la niña, que parece muy tranquila, a veces le dice que si no la deja en paz no va a volver a ser su amiga. Yo le he explicado que no debe agobiarla, y si ella no quiere jugar siempre, no pasa nada pues tiene otros amigos. Pero es una palabra difícil.

"¡¡¡Pero que le pasa hoy a todo el mundo!!!". Le gastamos una broma, nos escondimos papi y yo, se sorprendió mucho y nos dijo la frasecita.

"Mi barriguita está triste" o en casos muy dramáticos "mi barriguita está llorando". Esto sucede cuando tiene hambre, lo cual suele suceder unas veinte veces al día,..., nunca se ve harto.

"Estoy muy enfadado.... Estoy contento regular..... ya estoy contento". Estas son las fases por las que pasa cuando se enfada por algún motivo y te las relata en cuestión de minuto y medio.

Cuando se refiere a su profesora: "mi profesora estupenda".

"Quiero que me des una sorpresa de postre". Eso significa dame natillas de chocolate o bien cualquier tarta, chuche o producto el cual incluya el chocolate entre sus ingredientes.

"Mamá no quiero ir a la peluquería a cortarme el pelo". "¿Por qué?". "Porque V. (la peluquera) me va a poner el pelo amarillo". En su clase hay varios niños rubios y le ha dado por pensar que el pelo amarillo se lo ha puesto la peluquera.... en fin.

"Mamá en el cole no me quieren llamar Rayo (el personaje estrella de la película Cars)". "Claro cariño es que tu eres Peque". "Ya mamá pero yo quiero ser solo Rayo". Confusión de identidad....

Feliz fin de semana.

viernes, 28 de enero de 2011

El menú del día

Seguimos con las ideas y trucos para hacer un menú equilibrado y sanito para los niños. Aunque esté menú no es solo para los más pequeños de la casa, es para toda la familia.

Hoy os propongo una idea que a los niños les suele encantar, es fácil, sencillo y desde mi punto de vista muy completo.

El menú del día:

Espaguetis viudos
Tiras de pollo empanadas
Fresas con nata

¿Quién diría que no al menú de hoy?.

Trucos y consejos:

Espaguetis viudos: este curioso nombre lo aprendí de una amiga cuando estaba a dieta. Un día en semana le tocaba, según sus palabras un "triste plato de espaguetis viuditos". Aunque para mi este plato no es nada triste. Yo los hago así, rehogo en una sartén ajo y cebolleta a fuego suave. Para que los niños no encuentren los pedacitos, ya que a algunos no les gusta nada, yo suelo triturarlo. Rehogamos y cuando esté listo añadimos la salsa de tomate frito. Dejamos unos minutos que haga "chup-chup". Yo suelo añadir una pizca de azúcar para que el tomate no resulte tan ácido. Por otro lado habremos cocido unos deliciosos espaguetis. Mezclamos y listo. Se puede añadir por encima un poco de queso rallado. Yo os aconsejo rallarlo en el momento, me gusta mucho más que los quesos de bolsa. Un rico plato de pasta sin ninguna complicación y muy sanito.

Tiras de pollo empanadas: Cogemos una pechuga de pollo y hacemos tiras no muy gruesas, lo salamos y lo dejamos un buen rato en huevo batido. Esto hará que esté más jugoso. Después las pasamos por pan rallado y freimos. Yo siempre utilizo aceite de oliva. Lo freímos y escurrimos el aceite sobrante. Mi hijo se lo suele comer a bocados, nada de utilizar el tenedor con este plato. Le encantan.

Fresas con nata: Han llegado las primeras fresas. No tienen el mismo sabor, pero a los pequeños les suelen gustar mucho. A mi hijo se las parto en daditos y le añado un poquito de nata. ¡Deliciosas!.

Es un menú sencillo, riquísimo para celebrar que ya estamos a viernes.
Espero que lo disfrutéis. Mi nene hoy se va a poner las botas.

Quería aprovechar el menú de hoy para daros algún consejillo para comer fruta. Que levante la mano el adulto que cada día se come 3 ó 4 piezas de fruta, que es la cantidad que se recomienda. Venga, venga, ¿quién lo hace?. Pocos, ¿verdad?. Yo desde luego no lo hago. El día que más como, y de modo excepcional, son dos piezas de fruta. Pero mi madre, que es muy apañada, me recomendó hacer lo que ellos hacen para merendar, un batido de frutas. Es como una papilla, pero riquísima.

Utilizamos las frutas que tengamos. A mi me gusta mucho con estas:

zumo de naranja recién exprimido
plátano
kiwi
manzana o pera

Lo pasamos todo por la batidora y listo. Os aseguro que está buenísimo, y de un trago aportamos a nuestro organismo un buen número de vitaminas.

Para que mi hijo se anime, a pesar de que la fruta la está comiendo ya sin mucho problema, le dejo que me ayude. Él exprime el zumo, y de paso se hace uno para él claro, y la fruta que troceo la echa él a la batidora. Como le hace tanta ilusión ser el cocinero, pues se echa unos cuantos sorbos al batido. Y por supuesto se toma su zumito recién exprimido. Gran idea para grandes y pequeños.

Feliz fin de semana.

jueves, 27 de enero de 2011

¡¡¡Eres mala!!!

Que mi hijo tiene un carácter fuerte, a estas alturas, es bien conocido. Que suele decir lo que siente o piensa, es un hecho. Que no le gustan las personas que le agobian, presionan, intimidan, ya todos los sabemos.

E igual que vosotros lo sabéis, aún sin conocerle, lo saben las personas que tratan con él o conmigo, vecinos, amigos, familiares, etc. Son muchos los que se han llevado chascos con el niño, pues la gente generalmente espera un niño dócil que se deje achuchar, besar, intimidar, etc.... A pesar de que el niño no les conozca, aún sabiendo que se puede asustar, pero la gente es así.

Hay un porcentaje interesante de adultos que además disfruta haciendo de rabiar a las pobres criaturas, prometiéndoles cosas que de sobra saben que no van a cumplir (por ejemplo regalos). Y habrá niños que luego lo olviden, que no lo tomen en cuenta, pero mi hijo no lo olvida.

Tenemos una vecina, muy maja ella, y lo digo sin ironía alguna, es una señora de la edad de mis padres, es una buena persona, amable, que sé nos tiene aprecio. La conocemos desde que vinimos a esta casa a vivir, hace ya casi 10 años, ha visto nacer al niño, en fin, una persona asidua en nuestras vidas. El niño la conoce, pero aborrece las cosas que hace cuando le ve.

Cosas que un adulto (por ejemplo, esta señora vecina) hace ante un niño y que no gustan a los peques:

- Gritar al verles.

- Chincharles con el dedito.

- Recordarles que son pequeños (de todos es sabido que los niños se creen siempre mayores y que llamar a un niño "mayor" es el mejor de los piropos).

- Prometer regalos que nunca cumplen.

- Amenazar con que se les van a llevar a su casa.

- Llamarles malos porque no dejan que les llenen la cara con besos babosos.

- Llamarles malos o desagradecidos porque tras conseguir a la fuerza el beso deseado, el niño se limpia la cara asqueado.

- Ridiculizarles porque lloriquean o no acceden a los deseos de ese adulto.

Y así podría seguir en una lista interminable.

Pues bien, a pesar de que como digo esta señora es buena persona e incluso yo la aprecio, adopta este comportamiento pueril e indeseable cuando ve al niño. Ni que decir tiene que el peque está hasta la mismisima coronilla.

Ayer por la tarde nos la encontramos, el niño ya os he dicho que está un poco torcido (está cansado, convaleciente aún de la amigdalitis, pesadito, de mal humor), y claro, la señora apareció de repente, con unas gafas de sol que le ocupaban toda la cara, extendio los brazos y con un grito que me asustó hasta a mi emitió un graznido (eso no era solo un grito) diciendo: "hombre peque, ven aquíiiiiiiiiiiiiii". ¿Qué hizo mi hijo?, pues se asustó tanto que echó a correr calle abajo entre lágrimas mientras decía "¡¡¡eres mala!!!".

Me quedé un poco paralizada, la verdad, porque nunca había reaccionado así. Salí corriendo tras de él claro, mientras mi vecina se quedaba con cara de estupefacción. No hablé con ella, desde luego no pensaba pedirle disculpas por el comportamiento del niño, la criatura tiene derecho a asustarse. Si no le chinchara tanto cada vez que le ve, no habríamos llegado a este punto. Bien es cierto que los niños tienen que saber comportarse, mi hijo a veces reacciona inadecuadamente, y yo le explico lo que hace bien, lo que hace mal, cómo debe actuar, y hemos hecho muchos avances. Por norma general es un niño educado, difícil y peculiar, pero educado.

Pero ayer supongo que no pudo más, y simplemente estalló. Cuando le alcancé él mismo estaba sorprendido de su comportamiento. No le regañé, le pregunté qué había sucedido y el pobre entre sollozos me explicó que le había asustado, que no quería hablar con ella. Nos sentamos y le expliqué lo que había sucedido, que desde luego ella no es mala, que simplemente habla muy alto, y a veces no se da cuenta. El pobre quería ir a buscarla para pedirla perdón y decirla que para otra vez no le gritara.

No estoy justificando la conducta de mi peque, generalmente soy muy estricta con él con este tipo de cosas. Yo respeto mucho su forma de ser, pero ahora que ya ha entrado en una edad en la que la vida social se hace más evidente, tiene que aprender a tolerar a todo tipo de personas, adultas o niños. Tiene que aprender que si algo no le gusta no puede reaccionar de un modo explosivo, porque no soluciona nada y encima hará que las personas que están con él se sientan peor. En definitiva, le enseño a como controlar su ira, a como controlar su temperamento explosivo. ¡¡Ojo!! no le enseño a reprimirse, lo cual me parece horroroso, le enseño a canalizar su ira, a comprender que esa conducta no le lleva a ningún sitio y que hay otras maneras de proceder que harán que se sienta mejor. Es complicado, pero posible. Desde muy chiquitín trabajamos en ello y hemos conseguido grandes avances. Pero aún queda camino por recorrer.

Supongo que a muchos os sonará a chino esto que cuento, porque vuestros hijos o hijas se comportan siempre fantásticamente, pero no todos los niños son así. También sé que podréis pensar que mi hijo es una mala bestia y que menuda educación estoy dándole. Pero mi hijo es tremendamente sensible, hipersensible diría yo, y en absoluto conformista. Es honesto, no reprime y le gusta decir lo que siente o piensa. Esto socialmente no está bien visto, pero es lo que hay. Mi trabajo, enseñarle los pros y los contras.

miércoles, 26 de enero de 2011

Un pasito para atrás

Hoy, por segundo día consecutivo y con todo el dolor de mi corazón, he dejado a mi peque llorando en el cole. Las vacaciones de Navidad fueron muy largas, y tras ellas una semanita en clase y malito. Esta última amigdalitis le ha tenido seis días de cole en casita, y parece que la vuelta al aula no le ha sentado muy bien. Eso y que el niño aún anda flojillo, no se siente en su mejor momento. Nos suele pasar siempre igual, la semana post-antibiótico suele ser dura: mal humor, cansancio extremo, no tener ganas de ná,....., y claro la negativa a ir al cole era esperada.

Ayer, aunque tenía ganas de regresar a su rutina, ver a su profesora (estupenda, como él dice) y a sus amiguitos, en el último momento, justo en la puerta, los nervios pudieron con él y estalló a llorar. Incluso salió de clase para ir a buscarme. Afortunadamente su profesora en seguida le cogió de la mano, y con la calma que la caracteriza vi como conseguía tranquilizarle en escasos segundos.

Cuando fui a recogerle estaba más tranquilo aunque seguía con ese aire de cansado que no le abandona. Ni que decir tiene que a pesar de pasar el resto del día en casa de los abuelos, jugando, tranquilo, al final tocó berrinche, llanto, en fin, ya sabéis cómo es esto.

Se acostó a las 9 de la noche, hora record en nuestra historia, y ha dormido de un tirón hasta las 8, no me lo podía creer.

Esta mañana, vuelta al mal humor, pero como papá hoy estaba en casa y podía llevarle al cole, pues se ha ido apaciguando. Pero cuando ha llegado la hora de salir de casa,...., más de lo mismo. Y ya en la puerta del aula, llanto al canto. Llanto acompañado de un "mamá es que tengo tos, no puedo entrar en el cole". ¡¡Oh, oh!!. Ya comprende el silogismo, "si estoy malito, no voy al cole, en consecuencia me quedo con mami en casita". Mal asunto.

No sé si habéis oído hablar de cómo los niños somatizan. Los adultos también desde luego, todos somos capaces de somatizar cualquier estado emocional por el que atravesemos. Y claro, mi cabecita, que nunca puede parar quieta, ya se ha puesto en funcionamiento.

Aunque soy bastante positiva y supongo que en unos días, cuando retome su ritmo y supere el cansancio post-antibiótico, todo pasará y volveremos a la normalidad. Mientras tanto me queda ese mal sabor de boca al dejarle llorando amargamente.

Pero no sabemos cuánto tardará en coger algún virusillo nuevo. Ayer, nada más dejarle, una mamá con la que charlo habitualmente me contaba, (curiosamente) orgullosa, que su nene había tenido décimas la noche anterior y que tenía unos mocos verdes, verdes, verdes,..... Por supuesto le había chutado ibuprofeno y por la mañana había procedido de la misma manera para que el nene pudiera ir al cole. ¿Qué significa esto? Viruses por doquier. Esta señora no trabaja en este momento, esto quiere decir que está en su casa. Señora mía, quédese usted al niño en casa a ver si la cosa va a más, ¡¡¡pero no le lleve con décimas a clase!!!.

Confiaré en que mi peque será fuerte, física y emocionalmente y pronto volveremos al punto de "me encanta ir al cole".

martes, 25 de enero de 2011

Sorteo: entradas para el Teatro Tyl Tyl (Ciclo de Bebés)


Hoy quiero haceros un regalo. Gracias al Teatro Tyl Tyl vamos a sortear entradas para que los más pequeños puedan disfrutar de una obra de teatro hecha especialmente para ellos. El premio son dos entradas de adulto y una entrada de niño.

Os he hablado mucho del ocio infantil, en familia, para los fines de semana. Ahora en invierno las actividades se reducen. Una obra de teatro para disfrutar en familia me parece una opción fantástica.

Las obras se representarán el próximo mes de febrero, el 6, 13 y 20 de febrero, los domingos a las 12,30 de la mañana. La edad recomendada, desde los 6 meses hasta los 6 años. Como véis los que tenéis bebés más pequeñitos también podéis disfrutar de esta idea.

Cada obra se inicia con una sesión de 20 minutos de senso-percepción. Los niños tienen la oportunidad de tocar, escuchar y observar todo lo que hay en el escenario. De este modo hacemos a los niños partícipes, no se sienten extraños, y les permitimos explorar un entorno nuevo. Fomentamos la curiosidad y minimizamos el posible miedo a un espacio o actividad nueva. Se trata de estimular sus sentidos a través de burbujas, agua, arena, superficies diferentes para estimular el tacto, instrumentos musicales.

Las tramas de las obras están diseñadas por actores-pedagogos, así que todo está orientado a captar su atención, música, coloridos decorados.

La primera obra de teatro, para la que sorteamos estas entradas, el 6 de febrero, lleva por título OTTO, un universo poético.

Cito según sus palabras en qué consiste la obra: "Propone una experiencia poético-musical donde bebés y niños podrán "tocar" los colores y los sonidos en un acto de complicidad para llegar a establecer unacomunicación emocional. La trama se concibe como un acercamiento entre arte y primera infancia a través de la creación de un universo poético mediante música, canciones, colores, y formas que ayudan a estimular los sentidos, la imaginación y las emociones".

Para participar en el sorteo debéis dejar un comentario en este post indicando vuestro nombre o pseudónimo, espacio web o blog si lo tenéis y una cuenta de correo electrónico. Si preferís que el correo no sea público, enviadme un e-mail a mi cuenta (podéis verla en el lateral del blog). Si os apetece anunciar en vuestros blogs el sorteo sería estupendo.

El sorteo está abierto desde hoy, 25 de enero hasta el próximo martes día 1 de febrero a las 24:00 horas. El miércoles 2 de febrero publicaré un listado con los participantes, asignando un número a cada uno. Solo pueden participar residentes en España.

El número del ganador/a deberá coincidir con las dos o tres últimas cifras del sorteo del cupón de la ONCE del día 2 de febrero (según el número de participantes). En caso de no haber ganador por este sistema, se utilizará la web Sortea2.

Me pondré en contacto vía e-mail con el ganador/a, para pedirle algunos datos (nombre y DNI), imprescindibles para recoger las entradas en la misma taquilla del teatro el domingo día 6 de febrero. Ni que decir tiene que cualquier dato personal es totalmente confidencial.

Espero que os animéis a participar, nosotros estaremos ese día en el teatro, tengo muchas ganas de asistir a este interesante espectáculo apto para todos los públicos.

lunes, 24 de enero de 2011

El menú del día

Inauguro sección, lo voy a titular "el menú del día". Aunque no os contaré a diario lo que come mi niño, semanalmente os iré poniendo un par de menús. No solo para dar ideas de combinaciones, dietas, menús, que me consta a veces es muy complicado, sino para compartir con vosotros, y si os apetece, lo que damos de comer a nuestros hijos y entre todos enriquecer un poquito más este campo, el de la alimentación infantil.

Os invito a contarme vuestros trucos, yo os contaré los míos para conseguir que coma verdura, pescado, cómo conseguí que comiera fruta, etc.

Pero para muestra, un botón. Comenzamos.

El menú del día:

Lentejas con verdura
Filete de pavo
Pera

Trucos y consejos
:

Primer plato: Lentejas con verdura
. Las hago solamente con verdura, para evitar cualquier grasa. Los ingredientes suelen variar ya que suelo echar cualquier verdura que circule por el frigorífico. Hoy llevaban pimiento rojo, zanahoria, cebolla, patata, una hoja de laurel y una pizca de pimentón dulce (esto último es optativo). Se cuecen a fuego suave el tiempo necesario. Después sacamos algunas de las verduras ya cocidas y las pasamos por la batidora, incorporamos el ligero puré a la cocción, corregimos el punto de sal y el de agua, damos un nuevo hervor. Y ya tenemos un delicioso primer plato.

A mi hijo no le gusta encontrarse trocitos de verdura entre las lentejas, por eso opté por el truco de pasarlas por la batidora, de este modo incorporo en su dieta las vitaminas de las verduras sin que lo note y sin que comerlas se convierta en una tortura. De hecho ¡¡le encantan!!.

Segundo plato: Filete de pavo
. Puesto que el primer plato es contundente, lo acompaño de un pequeño filete, hoy de una carne blanca y sin grasa, el pavo. Ya que puede resultar algo insípido, suelo picar unos ajos y un poco de perejil fresco y dejarlo macerar una hora antes con la carne. Después retiramos el aderezo, salamos y lo hacemos a la plancha. A veces le añado un poco de mayonesa, porque de ese modo se lo come mejor. Aquí no empleo más trucos, le encanta el sabor del ajito y la mayonesa.

Postre: Pera
. Cuando ha comido dos platos tan completos es difícil que se coma una pieza de fruta entera, pero con que coma media me doy por satisfecha. Recordad que la fruta hay que hacerla divertida. A mi hijo le encanta la fruta con piel, así que la lavo bien, la seco y empieza la diversión. Hoy he cortado un buen trozo y era, ..., ¡¡el caparazón de una tortuga!!. Se ha comido dos caparazones.

Espero que os haya gustado el menú de hoy. Estaré encantada de compartir con vosotros recetas, ideas, trucos.

domingo, 23 de enero de 2011

Fiebre y crecimiento


Todos hemos escuchado cuando éramos niños y teníamos fiebre alta aquello de "pues ahora darás un buen estirón". La verdad que siempre he pensado que era un dicho popular pero no me había planteado si sería cierto o no.

Desde principios del año pasado mi hijo ha tenido unas cuantas amigdalitis con fiebre muy alta, esto ha coincidido con que el niño ha crecido. Pero claro, está en edad de crecer, haya o no haya fiebre.

Hace unos días una amiga me preguntó, a raiz de esta última amigdalitis, si era cierto eso de que los niños crecían. No me atreví a contestar afirmativamente. Yo he intuído que el niño iba creciendo, pero no encontraba relación causa-efecto. Y no me había parado a pensarlo detenidamente.

Pero esta amiga me hizo reflexionar. El caso es que yo estos días veía al niño estiradito, siempre pierden algo de peso, se quedan espigadillos, pero le vía algo más alto y los pantalones de los pijamas algo pesqueros.

Cada poco tiempo le medimos y apuntamos cómo y cuánto va creciendo. La última medición ha sido reciente, el 8 de enero. Así que hoy le hemos vuelto a medir, y para nuestra sorpresa hemos visto que el niño ha crecido ¡¡¡1 centrímetro y medio!!!. Esta última semana de fiebre intensa parece que ha dado sus frutos.

Investigando un poco he encontrado información al respecto. Parece que la fiebre estimula la hormona del crecimiento. De ahí que notemos que crecen.

Hay otros factores que estimulan esta hormona, como pueda ser el sueño profundo. Por eso es muy importante que los niños duerman ciclos largos, ya que esto favorece que entren en fase REM, lo que estimula también esta hormona.

Interesante, ¿no os parece?.

sábado, 22 de enero de 2011

Colechando, ...., de nuevo.


De esta guisa hemos dormido todos juntos esta noche,..., gatos incluídos. El peque tiene ya casi 4 añazos, y aunque nuestra cama es grande (1,50x2,00 m), este niño es un calamarcillo, se mueve, se retuerce, y así es imposible dormir. Así que se me ocurrió la idea de traer una cama de su habitación, una camita de 90 cm, pegarla a la nuestra y ¡¡voilá!!, este ha sido el resultado.

Hemos dormido fenomenal, hemos estado cada uno en su espacio, y hemos descansado, que era lo más importante.

El niño, ni que decir tiene, está encantado, pero como podéis ver en la foto, la gata está feliz.

Así que, de vuelta al colecho, está vez más cómodo y espacioso. No puedo asegurar cuánto durará esto, porque al nene le ha gustado esto de extender su manita y tocarme. Aunque intuyo que en cuanto se encuentre bien me dirá que él quiere irse a su habitación de niño mayor.

Mientras tanto y hasta que se recupere del todo, prefiero tenerle cerca.

Cuando mis padres han visto la redecoración de nuestro dormitorio han sonreído de lo lindo, porque así he dormido yo con ellos hasta pasados mis cuatro añitos. Según palabras de mi madre, "esto era lo más cómodo y práctico para nosotros".

miércoles, 19 de enero de 2011

Estimulación temprana

Hace algunas semanas que escucho y leo mucho sobre estimulación temprana o atención temprana. Escucho a madres y padres, profesionales de la salud, dar su opinión al respecto. Ha sido en el blog de Mamá (contra) corriente donde estos últimos días se ha debatido mucho sobre ello, espero que no te importe mi mención. He leído opiniones para todos los gustos. También sé de la opinión de muchas familias al respecto. Y, sin ánimo de ofender a nadie, creo que en el fondo hay mucho desconocimiento sobre el tema. Hay, ahora mismo, una corriente que afirma la necesidad y beneficio de la estimulación temprana en bebés y niños de corta edad, en lo mucho que favorece su desarrollo intelectual, y bla, bla, bla, bla. Pero, ¿sabemos qué es o para qué sirve la estimulación temprana?. Me gustaría aportar mi granito de arena, hablar un poco de la teoría, de cómo ponerlo en práctica y mi opinión profesional y como madre de ello.

La estimulación temprana es posible aplicarla desde que el niño nace hasta los seis años de edad, momento en el cual el cerebro empieza a perder la plasticidad que lo caracteriza en esta primera etapa. El objetivo es el mejor desarrollo de las capacidades cognitivas y emocionales del niño.

Cada estímulo, cada nueva experiencia, sonido o percepción supone que en sus pequeños cerebros se crean miles o millones de nuevas conexiones neuronales, podría decirse que van despertando a la vida. Por tanto cualquier pequeño estímulo sirve para potenciar esta evolución cerebral. La voz de mamá, un paseo en carrito, la luz del sol, el ladrido de un perro, la voz de una persona que nos para por la calle, el ruido de los coches. En todo momento el bebé está siendo estimulado, porque todo lo que le rodea es nuevo y su cerebro lo va procesando y creando estas nuevas conexiones neuronales. Esto quiere decir que aun no prestando excesiva atención a este tema, estamos estimulando de modo natural a nuestros hijos.

No obstante hay métodos concretos de estímulo para los más pequeños, trabajo continuado para padres o cuidadores. La pregunta es si resulta un método efectivo, un método donde pueden verse resultados. No hay datos científicos que lo avalen. Aunque sí hay estudios con animales que indican un desarrollo neuronal superior. Pero los animales no tienen el desarrollo intelectual que se da de modo natural en el ser humano.

¿Podemos estimular a cualquier niño? Como digo, aún sin pretenderlo, sometemos a los niños a estimulación continua, pero realmente los niños para quienes está indicado especialmente son aquellos que constituyen una población de riesgo:

Niños con déficits físicos o neurológicos presentes en el momento del nacimiento, o en el transcurso de los primeros meses de vida.

Niños procedentes de ambientes socioculturales deficientes.

Por supuesto cualquier niño puede recibir estimulación o atención temprana, de hecho cada vez más familias consideran que esto es necesario para un completo desarrollo intelectual y/o emocional de sus hijos.

Las áreas que se trabajan principalmente son las siguientes:

Área del lenguaje: formación de conceptos, interpretación de símbolos (pictogramas) para su posterior comprensión y expresión verbal.

Área sensorial: estimulación tactil, visual y auditiva a través del juego, dejar que los niños experimenten con el entorno o con situaciones controladas, coordinación oculo motriz, coordinación motora.

Área motora: en caso de niños con deficiencias físicas se potencia el trabajo en el área afectada, fisioterapia. En caso de que no haya afectación, se trabaja la psicomotricidad en general favoreciendo el movimiento grueso y fino, se enseña a diferenciar las diferentes partes del cuerpo para poder controlarlas mejor.

Área afectiva, social, emocional: se trabaja la comunicación del individuo con el entorno, la atención del niño sobre el medio, su medio, respuestas afectivas, recompensa asociada, se enseña a reconocer las expresiones faciales, expresión de sentimientos (tristeza, enfado, alegría,...).

Como podéis ver son trabajos sencillos. No se trata de repetir tareas hasta alcanzar la perfección, no es algo mecánico. Se trata de que el niño se divierta mediante tareas guiadas, bien puede ser por los padres o por personas más expertas. Es importante respetar el ritmo de cada niño, animándole y nunca enfadándonos o pretender que de más de lo que pueda.

Ni que decir tiene que estos programas específicos son estupendos para niños con déficits ya sean leves o graves.

Todo esto se está haciendo extensivo al niño en general, sin tener en cuenta su historia médica, psicológica o evolutiva. Desde luego mal no le va a hacer a ningún niño que nos sentemos con ellos a realizar ciertas tareas a través del juego, insisto, sin pretender que esto sea un exámen cada día. Pero ¿es necesario?, ¿nuestros niños necesitan una estimulación continua para que sean más listos, más perceptivos, más inteligentes, más emocionales?.

Mi opinión es que si los padres, la familia, los cuidadores pasamos tiempo con nuestros hijos, nos interesamos en sus juegos, en su evolución natural, estamos reforzando su desarrollo. No debemos pretender que nuestros pequeños sean los mejores, debemos favorecer su ritmo, su desarrollo emocional, desde mi punto de vista, como uno de los pilares básicos para su correcta evolución.

Cuando nos sentamos con nuestro bebé en el suelo, le hablamos, estamos favoreciendo y reforzando su desarrollo del lenguaje, su intención comunicativa. Al mismo tiempo si le tocamos, le acariciamos, le besamos, estamos potenciando su desarrollo afectivo. Si jugamos con juguetes de diferentes texturas, colores y formas estamos activando la parte sensorial.... Si esto lo hacemos regularmente, y vamos avanzando según vaya creciendo, estamos estimulando al niño de un modo maravilloso.

Muchos padres creen que en los centros de estimulación les van a enseñar el secreto, trucos para hacer más inteligentes o potenciar las habilidades del niño. Yo creo que no, simplemente les enseñarán cosas que seguramente ya sabían, pero puestas en un orden, asociándolo con un área en concreto.

Mi consejo, jugad con vuestros hijos, fomentar su creatividad, cantadles, habladles, dejad que experimenten en casa, en la calle, en el parque. No es necesario potenciar las habilidades intelectuales, no debemos pretender que sean pequeños Einsteins, eso no les garantiza la felicidad. Pero un ambiente familiar rico en afecto y atención sí que logrará niños estimulados y felices.

Y como esto es un blog personal, por supuesto os cuento mi experiencia personal. Mi hijo ha sido criado en casa, como bien sabéis. Muchos son los que sugirieron que le llevase a una guardería o escuela infantil, con la excusa de que en casa conmigo se iba a aburrir, que yo no lograría estimularle suficiente. Al inicio de su vida escolar lo primero que la profesora del niño me dijo es que se notaba que había sido un niño muy estimulado. Seguimos trabajando en casa, ahora al ritmo del cole para trabajar de la mano, si hay alguna tarea nueva que el grupo hace, su profesora me la comenta a mi porque sabe que yo la pondré en práctica en casa. Ha sido en casa donde mi hijo ha aprendido a diferenciar cosas por el tacto, donde ha aprendido los colores, donde ha aprendido a hacer sus primeros trazos en papel, donde se ha iniciado en el inglés, donde se le ha reforzado el área psicomotriz, donde ha aprendido a diferenciar animales por el sonido que emiten,...., y así podríamos hacer una larga lista.

Los padres en casa podemos ir enseñando poco a poco a nuestros hijos lo que sabemos, adaptándolo a su edad, a sus ganas, a sus gustos. Disfrutaréis un montón pasando tiempo con vuestros hijos y ellos aprenderán todo de un modo natural. Están preparados para aprender, solo hace falta querer enseñarles.

Comprendo que no todo el mundo tiene tiempo, o no todo el mundo puede, por desgracia. Estamos en una sociedad que se come nuestro tiempo y nos debemos adaptar. Sin duda los centros de atención o estimulación temprana están preparados para enriquecer a nuestros hijos, para ayudar a aquellos niños que lo necesiten, para orientar a padres perdidos o para solucionar las dudas que surjan. En la mayoría de los casos están formados por equipos multidisciplinares que desde luego están preparados para enseñar muchas cosas.

Esta es mi visión sobre el tema, espero que os haya servido.

martes, 18 de enero de 2011

Palabrejas: conversación con el abuelo

Como ya leísteis ayer, el peque está malito. Anginas, placas, amigdalitis, como más os guste. El caso es que tiene fiebre, dolor de garganta, tos, mocos a tutiplén... un cuadro completo vaya. Como parece muy contagioso, el papi está con el virus encima y a mi parece que me ronda, no dejo a ningún ser vivo no animal acercarse a nosotros. Esto quiere decir que los abuelos no pueden ni arrimarse, no vaya a ser que lo cojan también.

Así que esta mañana como echaba de menos al abuelito le ha llamado por teléfono. No hace falta que yo cuente cuál es su estado, él solito se explica divinamente:


"Hola abuelito, estoy muy malito. Tengo fiebre, se me sube y se me baja.

Y el médico no me ha dado palito porque abro tanto la boca que no ha hecho falta.

También he gomitao, pero ahora no quiero gomitar, estoy mejor. "

Qué más puedo decir yo..... bueno os puedo contar que mi estómago revolotea sospechosamente, a la par de mis intestinos. Espero que solo revolotee, porque como eche a volar, estamos apañaos.

lunes, 17 de enero de 2011

Diagnóstico: placas + posible sinovitis

Hacía ya un mes desde el último catarro o virus. Fueron unas leves placas que remitieron al segundo día de tomar antibióticos. Aunque luego se complicó con un catarro muy pesado, pero que conseguimos en poco más de una semana controlar. Había pasado unas vacaciones estupendas, pero ha sido empezar el colegio y vuelta a empezar

Ya no es solo que esté en contacto con bacterias y/o virus ajenos, sino los cambios de temperatura, las salidas al recreo,.... El caso es que el sábado repentinamente empezó a tener mocos y ya por la noche tenía un fuerte dolor de garganta, como ya sabéis su punto débil. Conseguimos pasar el domingo sin fiebre, aunque la congestión aumentaba, así como la afonía. Vamos que se veía venir un cuadro catarral, placas e incluso faringitis.

Ha sido esta noche cuando la fiebre ha salido a escena, no mucha, 38.2 º. Pero claro, ahí la he cortado de raíz, ibuprofeno al canto y a la cama de mami y papi para controlar todo mejor.

Ha pasado la mañana sin fiebre, pero aún así le he dado una nueva dosis de ibuprofeno. Y a mediodía, a las cuatro horitas justas de la toma de su dosis, el antitérmico ya no ha podido sujetarla.

Acabamos de regresar del pediatra, y como era de esperar el diagnóstico es.... tatatachan, tachan, ..., ¡¡placas!!. Parece que están empezando, pero eso no quita que nos tiremos una semanita pachuchos. Además le he consultado una leve cojera que el niño tiene desde el jueves. Y como también esperaba, me ha dicho que es posible que sea una sinovitis transitoria de cadera. Ibuprofeno unos días y si persiste volver a consulta. Así que nos hemos venido completitos, aunque son afecciones corrientuchas afortunadamente. Somos fans de la amoxicilina.

Lo peor, es que papá anda más o menos igual. Aunque lo suyo apunta más a una posible gripe, ya que junto con los síntomas de garganta, tos, han aparecido unas sospechosas molestias articulares, dolor de espalda, estómago revuelto... vamos que me veo de enfermera los próximos días.

Si es que en enero no puede hacer tanto calor, los viruses proliferan y se hacen fuertes. Donde esté el frío y una poquita nieve ...

sábado, 15 de enero de 2011

En defensa de las vacunas, nuevo libro de Carlos González

El próximo 25 de enero sale a la venta el nuevo libro de Carlos González titulado En defensa de las vacunas, protege la salud de tu hijo.

Para quienes todavía no lo hayáis leído, en este enlace tenéis el primer capítulo.

Desde luego compraré el libro y lo leeré con interés. Aunque mi decisión ya la tomé hace casi cuatro años, mi hijo está vacunado.

viernes, 14 de enero de 2011

Aperitivo dentro del bar

El pasado domingo salimos los tres en familia a pasear con uno de los regalos de los Reyes Magos, el patín. La mañana amenazaba lluvia, pero no hacía frío, así que paraguas en ristre nos aventuramos a dar un paseo.

Después y para seguir nuestra costumbre fuimos a tomar nuestro aperitivo, es un sitio de confianza, al que vamos hace unos cuantos años, un sitio familiar, pequeño. Casi siempre, si no hacía mucho frío, nos salíamos fuera con nuestra cañita, el aperitivo y el niño jugueteaba al sol, y de ese modo evitábamos los humos del tabaco, el olor a cenicero propio de cualquier establecimiento. Pero el pasado domingo, nos sentamos a una mesa, disfrutamos de nuestro aperitivo, y yo no encendí el radar en busca de humos y/o cigarros sospechosos. Fue muy agradable, la verdad.

En su día, cuando otros clientes del bar se ponían a fumar yo me salía fuera con mi niño y listos. Asumía que si iba a un bar, restaurante o cafetería corría el riesgo de los humos. Así que o no iba, o me iba fuera. Pero ahora, los que salen fuera son otros, pero esta vez si hay protestas, quejas, ironías, etc. Se quejan de falta de empatía, tachan a muchos de radicales, de falta de respeto. Yo creo que no es así, en su día he respetado la situación que había, cualquier puede fumar donde le apetezca, era yo quien me iba aceptando una norma impuesta. Ahora las normas han cambiado, ¿por qué ya no se aceptan?, ¿porque son una prohibición?. No prohiben fumar, prohiben hacerlo en espacios cerrados ya que el tabaco MATA, señores, que el tabaco es perjudicial para la salud de TODOS. Pero solo pensamos en nuestro propio ombligo y nos importa un carajo el de los demás, por eso se protesta.

Yo estoy contenta, esa es la verdad, ahora no tengo que restringir mis visitas a establecimientos que me gusten, puedo disfrutar tranquilamente sin encender el radar anti-tabaco.

Además, ¿no queremos ser europeos?, pues recordemos que por Europa fumar está bastante mal visto.

Aprovechemos la circunstancia para dejar un vicio tan nocivo, o al menos para reducir el consumo.

jueves, 13 de enero de 2011

Copa menstrual



Hace unas semanas que quería hablar de la copa menstrual. Llevaba tiempo dando vueltas a la idea de empezar a utilizar este sistema y sustituir a los tampones que me acompañan desde los 14 años, mucho tiempo ya. Me pareció un sistema cómodo, saludable, sin contraindicaciones y sencillo. Así que ni corta ni perezosa lo compré en una tienda online. Esperé a que me viniera la regla y lo probé. Pero mi primera sensación fue desagradable, ¡¡molesta!!. No soy sensiblona con la zona vaginal, ni aprensiva. La colocación es sencilla, cómoda, no es nada complicado. Como se muestra en la imagen de más arriba, se pliega y se introduce en la vagina, una vez introducido se suelta y ella sola se acopla a las paredes. Sencillo y cómodo.

Pero nada más ponerla noté roces, y me di cuenta que era el rabito que sirve para ayudar a sacarla. Lo recorté, y mejoró, aunque no del todo. Seguía notando molestias, roces. Probé a colocarla de nuevo, pero no sirvió de mucho. Salí con ella, y el sistema es práctico, sin duda, limpio. A eso no puedo poner una sola pega. Y además es barato. Todas sabemos lo que cuestan los tampones, salvaslips como complemento o las compresas.

Pero el segundo y grave problema es que al poco de ponerla, empieza a descender, hasta que se sale. No comprendo muy bien por qué ocurre esto. Y por este motivo no puedo utilizarla.

Así que convoco al consejo de sabias, mujeres blogueras que leáis esto y utilicéis la copa menstrual. ¿Estoy haciendo algo mal?, ¿por qué motivo se puede bajar?, ¿hay algún "truco" para ponerla?.

El tamaño elegido ha sido el grande, ya que he dado a luz, tal y como se indica en las instrucciones.
A día de hoy no puedo utilizarla por estos motivos, y sinceramente estoy un poco decepcionada porque confiaba en que este sistema me fuera bien.

Espero vuestros comentarios y consejos.

miércoles, 12 de enero de 2011

Dura semana

Sólo es miércoles, pero llevo una semana a un ritmo infernal. Estoy haciendo un montón de cosas, y paro poco por casa. Por ese motivo no he podido ni conectarme estos días.

Ayer por fin me hice las pruebas de mi alergia estacional (alergia a polenes, gramineas, árboles). Fueron pruebas cutáneas (me pusieron el brazo cual colador) y espirometría. Esto último demostró que mi capacidad pulmonar no da ni para hinchar un globo. Pero desde hace unos meses me siento francamente bien. ¡¡Bendita medicación!!. Los resultados para el 1 de marzo, sin prisa.

Hoy ha sido el cumpleaños del mejor amigo de mi hijo, 5 añazos, madre mía qué mayores se hacen. Y ha sido la primera vez que ha ido a un cumple de mayores. Mamá le deja en el sitio de la celebración y mamá le recoge dos horas después. Al principio le ha dado un poco de miedillo, eso de irse con una desconocida, mami no va,....., no se fía ni de su sombra. Pero al final se han ido todos y lo han pasado en grande, ha comido tarta, bocatas, chuches. Lo único malo es que se me ha despistado un poco de horarios con tanta agitación y se ha dormido más tarde, veremos mañana cómo levanta.

Después tenía mi clase de yoga, qué maravilla, he llegado a casa nueva. Es increíble que uno pueda estirar tanto el cuerpo, que pueda llegar a agitar su respiración, aumentar la frecuencia cardíaca sin hacer esfuerzos, y sin salir de una esterilla, todo en posición fija, es alucinante. Estoy relajada, mis músculos están estiradísimos, y tengo una sensación de bienestar de lo más interesante. Os diré que es posible que mañana tenga agujetas por el culete... Después de dos clases, estoy convencida de que es la mejor opción elegida.

Mañana mi actividad empieza a descender, y menos mal porque un ritmo tan frenético como el de estos días no hay quien lo soporte.

lunes, 10 de enero de 2011

Palabrejas: un poco de todo.

Han sido muchos días en casa, muchas ocurrencias, mucho hablar y cada vez más imaginación. Está experimentando un cambio importante, se consolida como niño, abandona la etapa de pequeñín para pasar a ser un "mediano" como él dice. Su cabecita piensa y piensa, nunca para, su lógica es abrumadora y sus frases.... sus frases son lo mejor. Os voy a dejar algunas de las lindezas que nos ha regalado estos días.

Sabía que podía contar contigo
. Se había enfadado porque su padre no quiso hacer algo o jugar a algo. Yo estaba en mi habitación, vino muy indignado con expresión de enfadado. Le invité a sentarse conmigo, me contó lo sucedido. Como tenía hambre le ofrecí una fruta, y muy sonriente me dijo esta expresión: "Mamá, sabía que podía contar contigo".

El choped tiene nata. ¿Curioso eh?. Estaba tomando una lonchita de choped muy rico cuando se ha dado cuenta que tenía pintitas blancas. Con carita de asco ha venido y "¡¡mamá!! el choped tiene nata". Ni que decir tiene que lo hemos cambiado por jamón.

Chaval, tienes un gran problema. Esta es una frase de la película Cars, su película. Se sabe los diálogos de memoria y su último pasatiempo es sacar estas frases e intentar adaptarlas a su día a día. Estábamos el sábado comiendo con sus abuelos y su tío. Su tío le estaba pichando, práctica habitual en muchos adultos que se creen graciosísimos chinchando a los nenes. Y ahí mi hijo, sin amilanarse lo más mínimo soltó: "Chaval, tienes un gran problema".

Mamáaaaaaa, que te quiero explicar algoooooooooo, escúchame por favor. Muy redicho es mi niño. Cuando se porta mal, o hace algo que sabe que está mal suelo ignorar el comportamiento. Él lo sabe y se da cuenta perfectamente. Le da mucha rabia mi actitud y es cuando me suele soltar la frasecita.

Mááááááma, ¡¡dame algo!!, de comer claro, es que le mato de hambre al pobre.

Quiero una marquesa-mazapán. Empezó probando un mazapán, y le gustó tanto que al resto de dulces navideños le añadía la coletilla de "mazapán".

Íbamos en el coche, y en un portal hemos visto el número 100, muy sorprendido ha dicho: "Mamá mira ese número es el veinticero".

Tras un enfado y charla posterior, el señorito se da el lujo de darme consejos: "Mamá anda tranquilízate poco a poco".

Ya os iré dando más entregas.

sábado, 8 de enero de 2011

Fin de fiesta y celebración



Aquí podéis ver el último placer de las fiestas. Una deliciosa tarta de frutas con hojaldre, nata y crema. No, no, no la he hecho yo, mis habilidades culinarias no se acercan, ni de lejos, a este delicioso manjar. Los autores son una pastelería situada en la Avenida de los Toreros de Madrid. Todo está bueno allí. Lo hacen con mimo, con esmero, lo cual no es fácil de encontrar.



Esta deliciosa tarta ha servido para poner el punto y final a estas fiestas navideñas, y también ha servido para celebrar un cumpleaños.



El 80 cumpleaños del abuelo paterno de mi hijo. No está mal la cifra, ¿verdad?. Creo que la tarta ha estado a la altura de la cifra celebrada.

Ni que decir tiene que mi peque ha disfrutado como el que más, ha apagado las velas un par de veces, se ha puesto de tarta .... ¡¡cómo se ha puesto de tarta!!.

Así que finalizado el día, doy también por finalizadas las navidades, que ya era hora.

Toca recuperar horarios, normalidad y rutinas, que el lunes ya hay cole y yo sé de uno que va a tener una pereza mañanera de aupa. Por lo pronto en breve cenará y se irá a la cama bien tempranito.

Feliz sábado.

viernes, 7 de enero de 2011

Síndrome de ovarios poliquísticos (SOP)

El síndrome de ovarios poliquísticos (SOP) es un problema del que muchas mujeres hemos oído hablar, se considera algo común, leve, que muchos ginecólogos diagnostican a la ligera. Pero la realidad es que estamos hablando de una causa de infertilidad en la mujer adulta. Yo misma he tenido SOP.


El SOP se caracteriza por un desequilibrio hormonal, que puede originar alguno de los siguientes síntomas:

Reglas irregulares o amenorrea (ausencia de menstruación).

Ovulación infrecuente o ausencia de ella (anovulación).

Quistes en los ovarios.

Niveles altos de hormonas masculinas (testosterona).

Crecimiento anómalo de vello corporal.

Acné.

Alopecia o caída exagerada del cabello.

Pigmentación de la piel.

Ganancia de peso.

Diabetes (solo en casos severos).


Pero, ¿qué ocurre en nuestro cuerpo para llegar a esta situación?. El cuerpo femenino es complejo, y nuestro sistema reproductor tiene su base en el cerebro. Es ahí donde se producen dos hormonas (LH y FSH) cuya misión es mandar señales a otras dos hormonas del ovario (estrógeno y progesterona) para que de este modo se produzca el ciclo menstrual. Pero en ocasiones ocurren desajustes o falta de comunicación y las primeras hormonas no logran contactar correctamente con las hormonas del ovario (las propiamente femeninas). Si el cerebro no es capaz de enviar las señales oportunas los ovarios no reaccionan. Ha empezado el problema.

Es entonces cuando se forman unos quistes característicos, que generalmente no necesitan cirugía. De hecho no todas las mujeres con SOP los tienen. Se les conoce como cadena o collar de perlas. En la imagen ecográfica podéis comprobar el por qué de su nombre.


Debido a estos ciclos irregulares y en ciertos casos inexistentes el SOP puede causar infertilidad. Tanto el útero como los óvulos son normales, pero si una mujer no conoce su ciclo es muy complicado quedar embarazada.

En mi caso particular, desde que tuve mi primera regla (menarquia) tuve ciclos irregulares, un acné muy severo, piel grasa, caída de cabello. En mi primera consulta al ginecólogo no le dio importancia. Más adelante decidí tomar la píldora anticonceptiva (tratamiento habitual para el SOP) y todo mejoró. Los síntomas desaparecieron y las reglas se regularon. Durante unos años fue un problema olvidado. Cuando dejé la píldora los síntomas aparecieron de nuevo pero el síntoma más marcado con diferencia fue la anovulación y la falta de ciclos menstruales. Mi cuerpo no fue capaz de retomar la actividad. Confirmaron el diagnóstico. Y para intentar conseguir un embarazo el ginecólogo me recetó Omifin. Se trata de un inductor de la ovulación, pero tiene como efecto secundario la hiperestimulación ovárica, y eso fue lo que sucedió. Un quiste importante en el ovario izquierdo, que por suerte no necesitó cirugía.

Finalmente la solución fue una inseminación artificial. El embarazo se consiguió en el segundo intento, todo fue muy fácil, con la dosis de medicación mínima. Pero como consecuencia del SOP tuve que recurrir a técnicas de reproducción asistida.

En mi caso se solucionó cuando tuve a mi hijo. Los problemas hormonales se solucionaron por sí solos y a día de hoy tengo ciclos menstruales de 28 días, no hay caída de cabello, ni acné, ni ningún otro síntoma.

Si pensáis que podéis tener este problema acudid a vuestro ginecólogo, un control rutinario, analítica y ecografía, pueden despejar todas vuestras dudas.

jueves, 6 de enero de 2011

Empezamos el año en serio

Y es que aunque llevamos seis días del nuevo año, hasta que las fiestas no concluyen no da la sensación de un verdadero inicio. El lunes próximo por fin empezamos. Los planes son estos:
  1. Regreso al cole, y menos mal. Porque las vacaciones son muy largas. A pesar de los regalos, las reuniones familiares y demás, la casa se viene encima. Mi peque incluso está echando de menos a los compañeros del cole. Lleva dos días hablando de sus amiguitos, contándonos sus juegos en el patio. Los necesita ¡¡ya!!
  2. Consulta con el alergólogo. A raiz de tener a mi hijo abandoné un poco todo lo relacionado con mi salud. Desde hace muchos años controlan mi alergia estacional y mi asma (que ya no es estacional) en el hospital Ramón y Cajal: pruebas, vacunas, revisiones, controles. A las pocas semanas de nacer mi hijo tenía consulta, pero os podéis imaginar que una madre recién parida no está para muchos trotes. Lo fui dejando, dejando,...., y para colmo la sanidad madrileña no facilita esto de ir en cualquier momento. Tuve la cita el pasado octubre, pero la tenía pedida desde el año anterior. Me dieron cita para ¡¡13 meses después!!. Increíble pero cierto. Estoy en medio de las pruebas. El próximo día 11 tengo el resto de batería de pruebas. Lo que no sé es cuándo me citarán para los resultados. Menos mal que ya tengo el asma tratado, que si dependiera de ellos andaría ahogadita.
  3. Empezamos oficialmente las clases de Yoga. Hace tiempo que tenía ganas. Relajación, pilates, yoga, me servía cualquiera de estas opciones. Hace años que había leído mucho acerca del yoga. La falta de tiempo y, no nos engañemos, la pereza, han hecho posponer el inicio de estas clases. Hace unos meses abrieron en frente de mi casa un centro de terapias alternativas. Amplios horarios, precios muy populares y gente con muchas ganas de agradar, todo ello me ha convencido. Antes de las fiestas fui a una clase de prueba (totalmente gratuita) y salí encantada. Así que el miércoles próximo empezaré mis clases. Por ahora una clase en semana, no da para más. Menos es nada.
  4. Asistir a los grupos de lactancia de la asociación Multilacta de Madrid. Contacté con ellos recientemente. Yo ya acabé esa etapa de mi maternidad, pero me apetecía colaborar con un grupo, contar mi historia, apoyar a otras madres y pedir información de los cursos de asesora de lactancia. Tengo pendiente confirmar la asistencia la primera reunión, ya os iré poniendo al día.
  5. Acabar mi mini-estudio sobre lactancia e iniciar otro sobre sexualidad. Quiero orientarlo a la maternidad claro, al puerperio, a la recuperación física tras el parto.
  6. Tantear en serio el mercado laboral. Busco un trabajo en jornada parcial, orientado a la psicología.

No quiero ser ambiciosa ni planear cosas que corro el riesgo de no cumplir. Estos son mis objetivos y planes a corto plazo. No son propósitos de año nuevo, sino cosas que quiero y que en breve empezaré a hacer.

lunes, 3 de enero de 2011

Miedo y maternidad

El día que vi las dos rayitas en el test de embarazo empecé a sentir miedo. A día de hoy lo sigo teniendo, pero elevado a la enésima potencia. Creo que una persona no sabe lo que es el miedo real, el miedo que te hace temblar, el miedo que te hace llorar hasta que no tiene hijos. Al menos esa es mi experiencia.

Como digo, mi miedo empezó con aquel test de 7 €uros. A partir de ahí, el miedo porque estuviera implantado, miedo porque latiera su corazón, miedo porque el pliegue nucal fuera el adecuado, miedo por la ecografía de las 20 semanas, miedo cuando empezaron las contracciones, miedo cuando no podía salir de la cama, miedo porque el tiempo pasaba despacio, miedo porque creciera según las semanas de gestación, miedo porque se colocara correctamente. De unos ocho meses dejé de tener miedo, no sé por qué, por fin disfrutaba de mi embarazo y de ahí hasta que tuve a mi hijo fueron unas semanas maravillosas, de las más felices de mi vida. No tuve miedo al parto, a las contracciones, al dolor, a la recuperación, eso no me dio miedo. No me dio miedo coger a mi bebé, amamantarle, no tuve miedo de que no aceptara la lactancia. Durante esa primera semana fui una mujer sin miedo.

Pero a la semana de vida el terror tocó a mi puerta cuando mi hijo enfermó y hubo que ingresarle en el hospital. El miedo regresó. Miedo día tras día, noche tras noche, hora tras hora. Miedo al diagnóstico, miedo a la recuperación, miedo al quirófano, miedo a los médicos.

Cuando regresamos a la normalidad, había más miedos claro, miedo a las recaídas, miedo a no saber detectar cualquier problema a tiempo.

El paso del tiempo mitiga mucho el miedo, el tiempo es un gran aliado. Pero el miedo nunca te deja ya, miedo si se acatarraba, miedo a la bronquiolitis, miedo a si se cae, miedo a si se hace daño.

Primer año de vida, segundo mazazo, el terror de nuevo toca a nuestra puerta. Regresamos al hospital, y desde ese momento el miedo no nos ha dado tregua. Porque tenemos el miedo de cualquier padre o madre más el terror añadido de la enfermedad.

Creo que cuando se es padre o madre experimentamos sensaciones o sentimientos que no seríamos capaces de sentir de otro modo. El miedo a que le suceda algo a tu hijo te puede, te sobrepasa, te abruma, incluso te paraliza. Comienza el mismo día que sabemos han sido concebidos y no te abandona ya jamás.

Cuando son pequeños, como dice mi madre, porque son pequeños. Y cuando crecen, con más motivos todavía. Es duro esto de ser madre, ¿no os parece?

¿Ayuda la guardería a una mejor adaptación escolar?

En mi último post, Informe del primer trimestre, donde os contaba las notas y evaluaciones de mi hijo, una de las mamás que me leen me preguntaba qué opinaba acerca de la guardería, si los niños que van a ella, les va mejor luego en el colegio.

Mi opinión al respecto es que son dos mundos distintos. La guardería o escuela infantil se ha convertido en un recurso necesario para madres trabajadoras y con pocas ayudas. Es un recurso válido, del que desafortunadamente se abusa. Estamos envueltos en una corriente en la que se piensa que es bueno llevar a los niños a la guardería para que se socialicen, se les estimule, se vayan acostumbrando a horarios de cara al colegio, y así un largo etcétera.

Os voy a contar el caso de mi hijo, para que tengáis una opinión en primera persona. Afortunadamente no he necesitado hacer uso de guardería, ya que cuando regresé a trabajar tras mi baja maternal tenía a mi madre. Tenía claro que no quería dejar a mi bebé a cargo de un extraño, con mi madre estaba estupéndamente atendido y querido, y además eran muy poquitas horas, con lo cual tampoco causaba una carga agotadora a mis padres (que eso también hay que valorarlo). Cuando mi hijo cumplió un año, dejé mi trabajo (por causas que ya he contado) y el cuidado de mi hijo fue mío. ¿Por qué motivo iba a llevarlo a guardería, pagar los altos precios, si yo estaba en casa?. Sé que muchas madres opinan que aún así hay que llevarlo porque es bueno para ellos. Yo no creo que sea bueno para ellos. 9 ó 10 niños (en el mejor de los casos) para un solo cuidador, horarios inflexibles de comida y sueño, virus por doquier debido a la irresponsabilidad de algunos (no todos afortunadamente) padres. Todo eso, en contraposición a estar en casa con mamá, su única y más preciada cuidadora, adaptando los horarios a sus necesidades, atención exclusiva y personalizada, juegos, estímulos, paseos por el parque. Si yo fuera un niño lo tendría claro, desde luego.

Nos empeñamos en que la socialización les llega a los niños a través de la guardería, antes incluso de los 2 años, y eso es un tremendo error. El inicio de la socialización y del juego en colectivo llega por sí solo a medida que el cerebro de los niños madura. Después unos jugarán más con otros niños y otros menos, en función de sus preferencias. Mi hijo, a día de hoy en el colegio, juega con sus compañeros, tiene a sus amiguitos, juega con ellos en el patio, igualmente sucede en el parque o en cualquier sitio donde vamos, si hay niños allí va dispuesto a jugar. No he encontrado diferencias entre un niño de guardería y él.

Por otro lado está esa creencia, desde mi punto de vista, falsa de que los niños empiecen la guardería justo el curso antes de iniciar el colegio, es decir, con 2 añitos. Queremos creer que eso ayudará al niño a adaptarse mejor a los horarios, las disciplinas, a socializarse (otra vez la dichosa palabrita). Muy lejos de la realidad. Los 2 años, terribles, según muchos califican es una edad de cambios, una edad complicada, en la que los niños están dejando de ser bebés y están pasando a ser niños. El desarrollo que se produce a esta edad es mayúsculo, y no es lineal, va dando saltos. De ahí los problemas de comportamiento, los berrinches. Si para colmo nos empeñamos en introducir un cambio tan novedoso en sus vidas, el resultado a veces puede ser catastrófico. Un niño con 2 años no entiende por qué le dejas en unas manos ajenas, sin ti, fuera de casa. Un niño con 3 años comprende que va a empezar el colegio, comprende que volverás a por él, comprende que no le abandonas. Y aún así, al principio de curso, los primeros días, los niños sufre y lloran porque dudan y aparece ese miedo (instintivo) a ser abandonados. Pero como son más maduros, rápidamente se sobreponen, y lloran los primeros días solamente. En seguida se dan cuenta que estamos ahí, y que no ocurre nada.

Muchas madres que lleváis a vuestros hijos a guarderías o escuelas infantiles me diréis que vuestros hijos van allí tranquilos, felices, que lo pasan bien. ¡¡Por supuesto!!, faltaría más. Insisto, es un recurso totalmente válido para las familias que lo necesiten. Pero, mi opinión es que no es necesaria para garantizar una mejor adaptación a la vida escolar posterior. Y mi opinión es que hay otras opciones mejores para la crianza de los niños hasta que llegan a la edad escolar (3 años).

Solo es mi opinión.

domingo, 2 de enero de 2011

Informe Primer Trimestre

Informe Primer Trimestre, así es como llaman a las "notas" de toda la vida. Quien me lo iba a decir, pero cuando a mi hijo le dieron las vacaciones de Navidad en el colegio, vino con su cuadernillo de notas. Un cuadernillo muy completo la verdad. Está dividido en tres bloques:

- Conocimiento de sí mismo y autonomía personal.

- Conocimiento del entorno (Medio físico, natural, social y cultural).

- Lenguajes: comunicación y representación.

En cada área se pueden tener tres puntuaciones: conseguido, en proceso e iniciado.

En el primer bloque, conocimiento de sí mismo y autonomía personal podemos encontrar ítems como "actúa con progresiva seguridad y confianza, conociendo algunas de sus posibilidades y limitaciones", "respeta normas elementales de relación y de convivencia en la escuela". En todos los ítems ha tenido una puntuación de "conseguido".

En el segundo bloque, conocimiento del entorno (Medio físico, natural, social y cultural), algunos de los ítems que encontramos son: "conoce y respeta las normas establecidas en la escuela y conoce algunas normas de seguridad vial", "participa y comprende los experimentos sencillos realizados en clase", "identifica los cambios estacionales y sus efectos en el medio y en las personas", "diferencia la forma circular", "discrimina grande y pequeño", "reconoce el cardinal 1 y su grafía", "discrimina rojo y amarillo". Al igual que en el bloque anterior, todos los ítems han tenido una puntuación de "conseguido".

Y por último, el tercer bloque, lenguajes: comunicación y representación, tenemos "se expresa oralmente de manera adecuada a la edad", "utiliza el vocabulario aprendido", "comprende, reproduce y memoriza pequeñas rimas y poesías", "narra historias y acontecimientos de su vida cotidiana", "se ha iniciado en el uso del verbo, del nombre y del adjetivo", entre otros. Ha tenido una puntuación de "conseguido" en todos los ítems, salvo en dos que ha tenido un "en proceso" y han sido: "aprende y reproduce ritmos y bailes sencillos" y "participa en las actividades de psicomotricidad y dramatizaciones realizadas en clase". Vamos todo lo que es bailar y hacer el indio en público, no le va. Y esto nos ha sorprendido porque en casa está hecho todo un payaso, baila, imita, tontea, todo ello con su padre, que le tiene bien enseñado. Cuando se lo he contado a su profesora ha quedado impresionada, pero ya sabemos que los niños son muy distintos en la escuela y en casa.

La valoración global ha sido: Su ritmo de aprendizaje es satisfactorio.

Las observaciones y valoraciones: Se ha adaptado bien al colegio pero le cuesta hacer trabajos porque tiene gran dependencia del adulto, requiriendo constantemente ayuda. Tiene muy buen comportamiento.

Medidas de apoyo y refuerzo: Debe ser mas autónomo.

Y esto es todo.

La verdad es que estamos muy satisfechos con este primer trimestre. Mi meta era simplemente que se adaptara completamente al colegio, y eso lo hemos conseguido con creces. A nivel puramente académico, va fenomenal, porque (y no es por presumir, que no es mi estilo) el niño conoce no solo dos colores, sino todos, sabe contar hasta 10 él solo y hasta 20 con un poco de ayuda. Identifica colores y números en inglés, al menos 4 formas... A ese nivel sé que va muy bien en clase, e incluso me preocupa que se aburra. En casa hemos trabajado siempre mucho en este sentido y ahora ha dado sus frutos. Su profesora me lo dijo al poco de tenerle en clase, es un niño muy estimulado, y es cierto.

A nivel comportamental estoy impresionada y muy contenta. El niño es buenísimo en clase, acepta las normas sin problema, es obediente y dócil. Mucho mejor que en casa.

La recomendación que nos hacen es que sea autónomo, esto no nos ha sorprendido, es muy dependiente y pretende reproducir el mismo patrón en el colegio. Le están ayudando mucho en este sentido y están consiguiendo que mejore y vaya haciendo todo solito. En casa también estamos trabajando mucho en este sentido, pero esto ya os lo contaré en el próximo post, aunque está costando lo suyo.

Pero todo paso a paso. En líneas generales todos estamos felices por estas primeras notas. Cuando las clases se retomen me reuniré de nuevo con su profesora para contarle lo que estamos haciendo en casa, las inquietudes que tengo y ver como trabajamos en conjunto el problemilla de la dependencia del adulto.

sábado, 1 de enero de 2011

Primer día del año

Es el primer día del año, es sábado, luce un sol precioso, la mañana no es muy fría. Nos hemos despertado temprano, como casi siempre, mi niño ha venido a nuestra cama a darnos los buenos días, hoy lo ha hecho de una manera especial:

- ¡¡¡¡¡Mamááááááááááá!!!!!!, ¡¡¡Feliz Año Nuevo!!!, ¡¡¡buenos días!!!.

Y tras esta felicitación tan bonita que salía de una boquita sonriente, lo siguiente ha sido:

- ¡¡Este es mi año mamá!!.

No sé muy bien por qué es su año, pero él está radiante.

En estos momentos suena el concierto de año nuevo, me encanta escucharlo cada año. Mi pequeño juega con su padre en la habitación, suenan piezas de lego que chocan con coches, risas. En breve nos iremos un rato a pasear, mi niño con su bici, papá y mamá caminando.

Hoy es un día en el que hemos decidido prescindir de celebraciones, tanta comida empieza a agobiar a estas alturas. Será un día donde los tres estaremos tranquilos, con ropa deportiva, haciendo lo que más apetezca pero sin ninguna obligación.

Anoche mi niño comió por primera vez las uvas. Comprendió de que iba todo ese rollo de las campanadas, brindó con la familia, felicitó el año a diestro y siniestro. Por primera vez lo vivió como uno más en la mesa. El año pasado todavía era pequeño y eso de las uvas y demás rollos no lo vivió intensamente. Este año ha sido distinto, hemos disfrutado todos mucho.

Aunque si me permitís una confesión, a mi todo esto de las uvas y las campanadas me gusta cada vez menos, vamos que me sobra. Si por mi hubiera sido, hubiéramos cenado tal como hicimos, hubiéramos charlado y reído, tal como hicimos, y cuando el cansancio hubiera empezado a dejarse notar, pues cada mochuelo a su olivo. Pero al final te tienes que dejar llevar por la tradición, la familia es la familia. Así que hoy, aunque a mi madre no le haya hecho pizca de gracia, he renunciado a cualquier modo de celebración. Hoy en mi casa, con mis chicos y mis gatas, poco más. Toca descansar, recuperar nuestra normalidad.

Es el primer día del año, me he levantado muy animada, y pretendo seguir así.