martes, 31 de mayo de 2011

Tiempo fuera, culpa y R-evolución

El pasado jueves, en el Grupo de Madres que celebramos, entre otras cosas hablamos de la necesidad que tenemos tanto el padre como la madre de tener un momento de descanso, de relax, un momento para dedicarnos, aunque sean unos minutos. Algunas madres lo llamaban tiempo fuera.

Llevo días reflexionando acerca de lo que allí hablamos. Tengo tantos pensamientos que contaros. Pero quería empezar por esto, por el descanso que necesitamos y que nos debemos. Según los testimonios de algunas de las asistentes, sus parejas si parecen poder tomarse esos minutos, o el tiempo necesario, para desconectar, descansar, y dedicarse a sus pensamientos, hobbies o similar.

Pero el sentimiento generalizado es que nosotras, las madres, teníamos mucho menos tiempo disponible para desconectar, nos costaba mucho más y lo peor de todo, en ocasiones hasta el fantasma de la culpa rondaba por ahí.

Una de las conclusiones que yo saqué de este encuentro es que estamos en un momento de Revolución, o como me gusta escribirlo, de R-evolución. Estamos reestructurando muchos conceptos, muchos hechos, y la figura de la mujer, como madre, como persona, como tantas cosas, está asumiendo una nueva posición. Esta generación de mujeres nos lo creemos, sabemos de nuestra valía, reivindicamos nuestro privilegio de elegir, queremos vivir la maternidad de un modo pleno, consciente, sincero. Pero todavía nos queda trabajo por hacer, todavía la culpa, cual muerte con su guadaña, nos acecha desde la sombra.

¿Cómo hacer para quitarnos esa culpa? Asumiendo verdades.

Sentimos culpa si nos ausentamos un rato y dejamos a nuestros hijos con su padre, con nuestra pareja. Error: aunque de un modo distinto al nuestro, él será capaz de atenderle, cuidarle y cubrir sus necesidades. Insisto, de un modo distinto al nuestro. En muchas ocasiones será más lento, el niño incluso llorará más. Pero si no brindamos la oportunidad de compartir esto con nuestro compañero, no sabrá nunca hacerlo y para nosotras será una carga mal asumida.

Sentimos culpa si nos imaginamos haciendo algún deporte, paseando sola y tranquila, leyendo un buen libro a solas, estudiando, quedando con una amiga. Error: cualquier actividad que nos enriquezca como persona, que nos permita liberar nuestra mente será también buena para nuestros hijos y nuestra familia. Nuestro estado de ánimo será proyectado hacia fuera. Si anímicamente y psicológicamente estamos saturadas y mal, eso será lo que proyectemos a los demás. Si por el contrario nos hemos permitido evadirnos de la rutina, del cansancio, y de tantas otras cosas, y nos hemos dado un pequeño tiempo para nosotras, eso hará que sonriamos que nos sintamos bien y eso precisamente proyectaremos al exterior.

Somos malas madres por no estar las 24 horas del día con nuestros pequeños, teniendo tiempo para hacerlo. Error: Aparte de madres somos humanas, la crianza 24x7 de uno o varios hijos es extenuante. Cubrir sus necesidades, no solo físicas, sino también emocionales, estimularles, jugar, educarles…. Es agotador. Y si a todo esto añadimos las otras labores diarias necesarias en cualquier familia el final del día se puede hacer muy cuesta arriba. Así que si aunque sea media hora cada día podemos delegar en nuestra pareja o en otra persona de nuestra familia, o amistades no estaremos haciendo nada indebido, muy al contrario, estaremos asegurándonos nuestro bienestar.

Con todo ello, lo que quiero reivindicar son dos cosas:

1.- Todas, sin excepción, necesitamos de nuestro tiempo fuera. Da igual lo que hagamos en ese rato. Como decía una mamá en el Grupo de Madres, bien vale meterse al baño a pensar en silencio un rato.

Pero si podemos, programemos alguna actividad aunque sea una vez en semana. Nos relajará, nos enriquecerá y nos permitirá liberar tensiones y descargar parte del peso diario que asumimos.

2.- La culpa es una sombra que nos ronda continuamente y que debemos desterrar definitivamente. Es una lacra que venimos arrastrando generación tras generación y ahora, en este momento de R-evolución, ha llegado la hora de dejarla atrás.

lunes, 30 de mayo de 2011

Problemas con blogger

Según indican desde Blogger hay un problema en la parte de "introducción de comentarios" en algunos blogs. Están trabajando en su resolución desde el pasado 24 de mayo.

Yo empecé a notar este fallo el sábado 28 y a día de hoy continuaba con la incidencia.

He encontrado un enlace donde se explica lo que está sucediendo y alternativas para solucionarlo. Pinchad aquí para acceder a ello.

Como solución para quienes tengáis el mismo problema que yo, la falta de acceso a los comentarios, podéis solucionarlo cambiando la configuración. Entrad en Configuración / Comentarios y en Ubicación del formulario de comentarios, elegid ventana emergente. De este modo funcionará.

Feliz lunes a todos.

jueves, 26 de mayo de 2011

Grupo de madres: tercer encuentro

Hoy a las 10:30 de la mañana, puntual como cada último jueves de mes he tenido la gran fortuna de reunirme con un Grupo de Madres estupendas.


La mañana ha comenzado algo agridulce pues Mamá (contra) corriente nos comunicaba que no podría asistir. Como todos sabemos ya, el nene está malito. Las "itis" están en pie de guerra y se están cebando con su familia. Ánimo guapa, que pronto vendrán tiempos mejores y saldréis de este bache de salud por el que estáis pasando.


Mi querida Valentina de Baby Deli hoy estaba allí, puntual también, para recibirnos a todas. Es un verdadero placer y un lujo contar con ella. A parte de ser una gran profesional, transmite su cariño y buen hacer por todos sus poros.


En la reunión de hoy he tenido gratas sorpresas, blogueras, madres que han repetido la visita, y nuevas madres que se han unido a nuestra idea de crecer, aprender y compartir.


Hoy hemos querido empezar a tratar un tema que a mi me preocupa sobremanera: "la figura del padre en la crianza de los hijos". En un momento social y laboral donde se exigen esfuerzos extras, donde no se contempla la vida familiar, donde el término conciliación se desvincula del padre y se asocia directamente a la madre, ¿qué papel juegan nuestras parejas y padres de nuestros hijos?.


Hemos hecho reflexiones muy provechosas. Por un lado debemos admitir la realidad, la falta de tiempo, el trabajo y sus horarios inflexibles. Pero también ha salido a relucir que quizá nosotras, en ciertas ocasiones, acaparamos en exceso, no les permitimos equivocarse con los niños, no se los "cedemos" tanto como deberíamos. O bien ellos asumen que es nuestra tarea, o asumen que no les vamos a ceder espacio y dan por hecho que no les necesitamos. Como digo interesantes reflexiones e intercambios de ideas.


Este interesante tema a dado lugar a otros hilos de conversación, como es la falta de tiempo, la necesidad de lo que hemos llamado "tiempo fuera" de las madres. Y ha salido, como no podía ser de otra manera, la tan siempre temida e inevitable culpa. Ese lastre que venimos arrastrando generación tras generación, la culpa que una madre siente por tomarse un tiempito para ella. Una mamá hablaba de esa culpa si se iba un rato a despejarse, de sentirse mala madre. Pero eso lo hemos pensado muchas en ocasiones. Y lo que debemos ver es que de nada vale a nuestros hijos una mamá cansada, estresada, pesarosa, frustrada. Debemos tomarnos tiempos fuera para cargar baterías, respirar el silencio, leves momentos aunque sean.


Pero la culpa la llevamos grabada a sangre y fuego y es difícil dejarla atrás.


Lo que ha quedado claro es que los padres actuales están cada vez más implicados en la crianza de los hijos, con solo una generación de diferencia, nuestras parejas han dado un gran salto, han evolucionado y ahora nos damos cuenta que los hijos no son "cosas de mujeres", sino que son "cosas de familia". La Familia se impone, la implicación de los padres aumenta.


Y es que ya lo estamos viendo en las redes sociales, las madres estamos inundando internet, cientos de blogs hablando de maternidad. Los medios de comunicación se hacen eco de nosotras. Porque efectivamente hay una Revolución, o quizá se trate de una R- Evolución. La familia está evolucionando. Cada vez somos más las madres que queremos vivir nuestra maternidad de un modo más consciente, reivindicando el papel fundamental de la familia, la crianza respetuosa de nuestros hijos. Negándole a la sociedad el papel de "mujeres perfectas" que nos quieren asignar. No somos perfectas, ni queremos serlo, queremos ser madres, queremos poder elegir, queremos trabajar si nos place hacerlo pero en condiciones que nos permitan cuidar y atender a nuestra familia. Esta evolución que estamos viviendo se transforma en revolución.


Hemos podido contar con la presencia de Vivian Watson, autora entre otras cosas del blog Nace una mamá, quien nos ha hablado del reciente libro que en breve estará en todas las librerías, Una nueva maternidad. Un libro escrito por madres blogueras, con ella a la cabeza. 15 madres implicadas y entregadas a la maravillosa tarea de criar y educar a sus hijos. El libro cuenta con el prólogo de Rosa Jové, que podéis leer aquí. Gracias Vivian por tus palabras y por tu presencia en el grupo de hoy. Siempre se aprende algo de ti.


Y finalmente Valentina ha lanzado una pregunta muy interesante, y es "¿si yo fuera un presidente del gobierno o representante político, que medidas solicitaríais para conseguir una buena conciliación laboral?, ¿qué medidas son necesarias para que la familia esté presente en la sociedad y sea respetada?. Muchas ideas han salido a la palestra, como podréis imaginar. Pero yo os lanzo también esa pregunta a vosotras, ¿qué pediríais?, ¿que creéis que hace falta¿, ¿qué medidas serían necesarias para mejorar la situación actual?.


Me quedo con la idea de la R-evolución. Pero recordad, primero esa evolución ha de ser interior, pues en el momento en el que nos convertimos en madres algo cambia, algo nos transforma. Asumamos ese cambio, debemos interiorizarlo y después seguir evolucionando.


Una mañana estupenda, una charla muy enriquecedora. Como siempre gracias amigas por asistir a nuestro humilde grupo. Ha sido un verdadero placer.


miércoles, 25 de mayo de 2011

Niños y animales



Cuando yo nací, mi madre ya tenía un gato en casa. Se llamaba Pipo, un precioso macho blanco y negro, enorme y algo arisco, pero gato al fin y al cabo. Aprendí a entenderme con él, a quererle a pesar de que yo no le hacía mucha gracia. De mi casa al pueblo donde había cientos de gatos y perros y gallinas y cerdos y patos y ovejas...... Tuve la suerte de criarme con muchos animales a mi alrededor.

Mis padres, grande amantes de cualquier bichín, nos dieron el privilegio de poder tenerlos en casa, en nuestro piso, pollitos, perdices, gusanos de seda, caracoles. Alimentábamos a los gatos callejeros, conocíamos a todos los perros del barrio. Me enseñaron a amarles, a respetarles y a cuidarles.

Mi marido, el papá sin complejos, tuvo una crianza similar, pero él tuvo más suerte, vivía en una casa y pudo disfrutar aún más de la vida animal: gatas que parían en su casa, criar a los gatitos, varios perros, etc.

Por eso cuando empezamos nuestra vida en común tuvimos claro que en nuestro modesto pisito no podrían faltar animales. Tuvimos un primer año de "adaptación" pero rápidamente llegaron "mis niñas", como yo llamo a mis gatas mayores. Pronto hará diez años (como pasa el tiempo) que compartimos con ellas casa. Mis niñas son especiales, listas, cariñosas, maravillosas. Han estado conmigo en los momentos más duros, sin moverse de mi lado, son agradecidas, sin duda son un tesoro.

Cuando me quedé embarazada muchas personas expresaron su rechazo al hecho de que en una casa cohabitaran gatos y bebés. Ya os lo conté en una ocasión. Incluso me contaban un caso de un niño víctima de un gato (asesino por lo menos) que le había arrancado un ojo!!! Bendito sea Dios, ¡gatos que arrancan ojos a bebés!. Solo de pensar en mis niñas haciendo una proeza similar estallaba en carcajadas, ellas que no cazan ni un mosquitín que entra en casa. En fin,...., la mala fama de los gatos es bien conocida. Afortunadamente yo provengo de una familia bien curtida en felinos y jamás de los jamases a los niños les ha sucedido nada por vivir en compañía de tan tiernos animales.


Llegó el día y mi bebé llegó a su hogar. Puse su cuco encima de mi cama y dejé que las gatitas se acercaran a él, temerosas me miraban y miraban al cuco, se acercaron, olisquearon, volvieron a mirarme. Poco menos que dijeron : "anda, ¿eso es lo que llevabas en la barriga?". Conocieron el olor, pues se pasaron todo mi embarazo pegadas a mi barriga ronroneando, y se fueron tan tranquilas. No hubo miedos, riesgos, ni nada similar. Solo hubo un respeto mutuo que dura hasta el día de hoy.


El Peque tenía dos años cuando paseando cerca de casa vimos una bolita blanca en un jardín. Un cachorrito tan grande como mi mano, gordito, con un pelo blanco nacarado. Estaba solito, maullando. Mi niño fue rápidamente a verla, como era de esperar. Desde ese momento ya no se han separado.

No tuve opción, aquella pequeña gatita estaba destinada para mi niño. Se entienden, se quieren, se respetan. Mi hijo aprende de ella cada día. Es una gata sorda, y mi hijo ha aprendido que para jugar con ella y tirarla sus pelotitas, por ejemplo, la gata tiene que mirarle. Si quiere que le haga caso, tiene que tocarla y ponerse delante de ella. Si llega a casa y duerme tiene que despertarla con cuidado y sin asustarla. Todo eso lo ha aprendido porque nuestra gata es “especial”. Aún no entiende que es sorda, él solo sabe que es especial.

Se me cae la baba viéndoles jugar, viendo como mi hijo disfruta de su compañía, como ella se va corriendo a su cama por la noche cuando se da cuenta que es la hora de acostarse.

Los animales crean con los niños un vínculo único donde el amor y el respeto reina sobre todas las cosas. Habiéndome yo criado con animales sabía que no podía privar a mi hijo de una experiencia tan enriquecedora.

Tengo tres gatas, sé que estoy algo loca, dan mucho trabajo, hay muchos pelos que requieren más limpieza de mi casa de la habitual. Pero compensa, compensa mucho cuando veo a mi hijo sonreir con ellas, cuando cierra una ventana porque teme que su gata se caiga, cuando coge el papel albal y hace una bolita para jugar con ella. Es su compañera, su amiga, y sobre todo es la única que le hace sonreir cuando esta enfadado.

Poned un animalito en la vida de vuestros hijos, merece la pena.

lunes, 23 de mayo de 2011

Artesano de Fotos: una apuesta segura

Esto de la vida bloguera me ha hecho conocer a muchas personas, muchas de ellas realmente interesantes que tienen mucho que aportar. Begoña, a la que muchos conocéis por su blog Ahora la madre soy yo es una de esas personas. Buena gente, de esa que te sonríe y sabes que te está enseñando el alma.

Gracias a Begoña conocimos a unos amigos suyos, personas responsables, arquitectos, ¡nada menos! que se habían tenido que buscar la vida porque esta crisis en la que estamos sumergidos es para todos, para los que estudiaron y para los que no, para los que han currao toda la vida y para los más vagos, a todos nos azota en mayor o menos medida los malos tiempos que corren. Pues bien, estos amigos, Enrique y Ana y dos personas más (otro arquitecto y un informático), decidieron buscarse las habichuelas y crearon un precioso proyecto. Su amistad y su afición a la fotografía y al diseño gráfico dieron lugar a la creación de Artesano de Fotos.

Artesano de Fotos es una empresa de fotografía online. Os invito a que visitéis su web para que veáis los fantásticos diseños que son capaces de hacer tanto en papel de fotografía como en lienzo.

Sobre fondos ya predeterminados podemos incluir las fotografías que más nos gusten, de nuestros hijos, de nuestros viajes, de una cena romántica, de lo que queramos. La composición resultante es maravillosa, diferente, con un estilo y una personalidad propias.

Ana, la única fémina del grupo, y con quien más he tratado, también madre orgullosa y poderosa, me recomendó el lienzo, y yo que soy muy bien mandada, la hice caso. En mi dormitorio luce una estupenda composición con dos fotos, una de mi hijo y otra de padre e hijo. Para salvaguardar la privacidad de mi peque no os la mostraré, sé que sabréis disculparme, pero os muestro la composición que elegí.





El motivo elegido fue "nieve". Y os aseguro que sobre el fondo azul pitufo de mi habitación queda perfecto. Sus medidas, 40 x 40 cm.

Y tan encantada he quedado con el resultado que ya he hecho mi segundo encargo, esta vez las fotos son de mi sobrina, y será el regalo de cumpleaños de mi hermana. ¡¡¡shhhhhhh!!! ¡¡¡¡¡es un secreto!!!!!!. Mi hermana cumple años el próximo mes de junio y creo que cuando vea el regalo que le he preparado se le van a saltar las lágrimas de emoción.

Esta vez el diseño elegido ha sido el de Bebé mariposa, aquí os lo dejo:





Esta misma mañana he podido previsualizar el resultado final y estoy muy contenta con el encargo.

Se trata de un regalo original, un recuerdo con un estilo muy personal, una foto diferente. Si me preguntáis si os lo recomendiendo, ¡¡desde luego!!.

Artesano de fotos conmigo ha encontrado un filón, porque me gusta su trabajo, su originalidad y su trato personal, cercano y amable. Si tenéis fotos bonitas, de las que queráis hacer un recuerdo inolvidable, no dudéis en poneros en sus manos.

Además si sois fan de su facebook, tendréis un código promocional gracias al cual os descontarán un 20% en vuestro pedido si éste lo realizáis antes del 31 de Mayo.

Mil gracias Ana por tu cordialidad, por ser tan amable, tan cercana. Mil gracias Begoña por presentarme a personas que, como tu, merece la pena conocer.

Grupo de Madres: jueves 26 de mayo

Os recordamos que el próximo jueves 26 de mayo celebramos nuestro ya habitual Grupo de Madres de todos los meses.

Se celebrará de 10:30 a 12:00 en el Centro Comercial Zielo, en las instalaciones de Baby Deli. Si queréis participar solo debéis llamar al número 91 709 32 76 para confirmar asistencia.

Pero si estáis cerca de allí o en el último momento decidís que no hay nada mejor que hacer que ir a un estupendo Grupo de Madres, os esperamos con los brazos abiertos.

No faltéis, os esperamos.

jueves, 19 de mayo de 2011

Conferencia de Carlos González II parte y conclusiones

De cara a la introducción de alimentos teniendo como base la lactancia materna, Carlos González nos dejó claro que la concentración grasa en la leche materna aumenta con el paso del tiempo. Esto quiere decir que la leche de la madre aportará un número de nutrientes fundamentales. Y la alimentación debe ser vista como un complemento no como una sustitución. Al menos hasta que el niño llegue al año de edad.

Y llegó el turno del Baby Led Weaning. Ya hace algunos meses, Eloísa nos hablaba en profundidad sobre el tema en su blog Una maternidad diferente. Gracias por documentarlo tan estupendamente.

Algunos de los principios básicos de esta alimentación son:

Presentar al niño los alimentos progresivamente.
Dejarle libertad para que coma lo que quiera.
No forzar.
Sentar al niño en la mesa para que coma con la familia, y así fomentar la imitación.
Respetar sus ritmos.
Cereales nunca en la leche del biberón.
Los niños que tomen pecho pasarán directamente a beber en vaso, sin pasar al biberón.
Los niños que tomen biberón pasarán a tomar leche de vaca directamente en vaso a partir del año de edad.
Presentar al niño los alimentos en trozos y no triturados.
Fomenta el desarrollo oculo-manual del niño (coger los alimentos que ve y llevárselos a la boca).

Esto por citar los que más se tratarón en la charla.


Todo esto, que parece tan obvio, la mayoría de los padres no lo cumplimos. La sociedad está tan empeñada en que los niños han de tomar una medida en concreto que se nos olvida que ellos se saben regular maravillosamente bien.

Me llamó la atención del folleto del BLW que nos presentó esta imagen que os muestro donde se dice claramente que los cereales no se mezclan con la leche. Curiosamente en nuestro país es lo primero que se da, o bien en biberón o bien a modo de papilla.





Otra idea errónea que tenemos o que nos han transmitido es que los niños han de tomar al menos medio litro de leche. Esto es cierto, sí, pero solo hasta el año de edad. Curiosamente muchos niños a partir de ese momento reducen el consumo de lacteos (mi hijo sin ir más lejos). Otros niños seguirán tomando su medio litro o incluso más. De nuevo, insistir que cada niño es distinto y tiene unas necesidades o unas preferencias.

A partir del año según CG y muchos pediatras, es aconsejable dar la leche en vaso y retirarles el biberón. No porque sea malísimo o vaya contra su salud, sino porque con el paso del tiempo se le querrá quitar y cuanto más crezca más difícil será hacerlo. Es obvio que con el biberón tomarán más leche que en el vaso, el esfuerzo es menor. Y a veces, las madres y los padres, nos dejamos llevar por esto de “cuanto más mejor”. Pero este principio no siempre es el correcto. Con un año de edad un niño es perfectamente capaz de beber de un vaso, si tiene asas mejor, lo cogerá más firmemente y será más sencillo. No necesita tetinas, no necesita medidas exactas. Y si bebe menos leche, será que necesita menos.

Me gustó mucho la idea que expuso sobre “las ventanas de oportunidades”, los niños tienen momentos óptimos para probar nuevas habilidades, ya sea relacionado con la alimentación, con la motricidad, con los hábitos. Y esas ventanas los padres debemos aprovecharlas. Si vemos que aunque no tenga dientes, nuestro hijo come alimentos desmenuzados con 8 meses, y le gusta, lo traga bien, y pide más, ¿por qué empeñarnos en darles puré?. Démosle más comida porque parece que su ventana se ha abierto. Eso nos evitará un doble tránsito, pasar primero del pecho o biberón a los purés y de los purés a la comida en trozos.


La conferencia dió para mucho, una exposición estupenda del tema, bromas, chistes, risas, preguntas de los asistentes, respuestas del Doc a tutiplén.


Hasta nos dió algunas referencias bibliográficas interesentes y que desde luego no dejaré de leer:


Necesidades de la infancia de Brazelton & Greenspan (Editorial Graó).


El sueño del bebé sin lágrimas de Elisabeth Pantley.


Gracias Doctor por una charla tan aleccionadora, por su buen humor, por saber tratar a todos los que allí nos encontrábamos, por su puntualidad y seriedad, por su paciencia, por su cordialidad, por su saber. Tenía pendiente una cita con usted y ha sido todo lo buena que imaginaba sería. He aprendido, me he divertido y deseo repetir. Espero poder volver a escucharle pronto.


Gracias Teta Reina por tu compañía, por compartir conmigo esa mañana lluviosa de sábado, las dos lo disfrutamos con la misma intensidad.


Gracias Besos y Brazos, por la impecable organización, por vuestro empeño y esfuerzo.


Siento haber tardado en contar el resto de la conferencia, entre enfermedades propias e infantiles todo ha sido un poco caótico esta semana. Pero prometo (que estamos aún en campaña electoral) que la próxima semana mamá sin complejos volverá al mundo online como bien se merece.

miércoles, 18 de mayo de 2011

De vuelta de la dura "operación bikini"



Primera tarde que me siento delante del ordenador en condiciones, sin mareos, naúseas, vómitos, diarreas, fiebre ni otra sintomalogía propia de la pedazo de gastroenteritis que he cogido. Hacía tres años que no pasaba por algo así, y en aquella ocasión también me lo pegó mi hijo. Y es que los niños son los grandes portadores de las enfermedades, no lo dudéis.

Toda esta historia comenzó el viernes por la mañana, cuando una mami amiga del cole me contó que sus hijos estaban enfermos con diarrea y no habían ido al cole. El viernes por la noche el peque comenzó también con diarrea. El sábado a la fiesta diarréica se sumó la fiebre, la flojera y el dolor de cabeza. Estábamos completitos. Afortunadamente sin vómitos. Pero milagrosamente el domingo mejoró y por la tarde estaba ya jugando con los abuelos de lo más animado, momento en el cuál yo caí.

Siendo como era el día de San Isidro, patrón de esta nuestra ciudad, hice un cocido madrileño como está mandaó, y qué mejor que regarlo de un vinito tinto potente. Pues dicho y hecho y el papá sin complejos y una servidora se trincaron su cocido con su copa de vino. Todo fenomenal hasta que a eso de las 7 de la tarde yo empiezo a encontrarme consi consá. Sensación de estómago llenísimo, sensación de hinchazón, movimiento de tripas sospechoso y vomitona al canto. Pero me asusté porque parecía haber algo distinto a otras veces, era como ¡¡sangre!!.

Los que me seguís desde hace tiempo sabéis de mis problemas de estómago, heredados de mi familia paterna. Problemas con los que llevo batallando casi 15 años, pero que he ido superando airosamente. Y tras el descubrimiento del (bendito) kéfir, todo ha ido a mejor hasta el punto de prescindir de medicación.

Pero como mi estómago es así pensé que me había jugado una mala pasada, una úlcera o cualquier otra cosa.

El caso es que cogí el bolso, llamé a papá sin complejos y salimos pitando al hospital. Me atendieron enseguida, y me hicieron una exploración rápida y completa. Pero había que hacer una prueba para mi nueva, un lavado nasogástrico. Parece que de ese modo comprueban si hay restos de sangre y de ahí se pasan a otras pruebas más invasivas, como endoscopia. Para quien no lo sepa esta prueba consiste en meter un pequeño cateter por la nariz, y conducirlo hasta el estómago. Os aseguro que no es doloroso aunque sí molesto. Entonces meten suero, en mi caso medio litro. Solo sientes algo frío en el estómago. Y después con la misma jeringa que lo han introducido lo van sacando por el cateter. Ahí empezó el líquido a salir sonrosado, pero ni rastro de sangre ni de nada preocupante. Diagnóstico: el vino, que era tinto intenso, había teñido los jugos gástricos, sin más. ¡¡Puñetero vino!!, qué susto me ha dado. Y ya allí empezó la diarrea, completito vamos.

Los análisis confirmaron que todo estaba en orden, y se pasó el susto.

Como cuando llegas al hospital les falta tiempo para ponerte una vía, pues aprovecharon y me pusieron un calmante, primperán y omeprazol, así que yo a la media hora estaba divina de la muerte. Pero claro, me lo quitaron al darme el alta. Así que fue llegar a casa y comenzar con la juerga flamenca, vómitos, diarrea, fiebre, ole, ole y ole!!.

Y esa ha sido la historia de mi operación bikini, un par de kilos se han ido volando, tengo la tripa plana (o casi). Pero ha sido muy dura, yo casi me hubiera quedado con mi lorcilla cervecera tan agusto. Que yo a estas alturas ya ni tengo complejos ni nada.

Tanto el Peque como yo andamos muy cansados, sin ganas de mucho. Aunque a él le ha vuelto el apetito, yo ando con tortillita, fiambre de pavo, yogures y manzanas, y no me saques de ahí que todo me da asco. A ver si en unos días vuelvo a la normalidad. Tengo mi kéfir listo para que se ponga manos a la obra con mi flora y la repoble un poco, a la pobre.

Mañana sigo contándoos cosas, que me dejé mucho en el tintero, la segunda parte de la conferencia de Carlos González, el maravilloso lienzo que me han enviado unos estupendos profesionales y (casi) amigos, las cosillas que se cuentan en los corrillos de madres del cole. Mucho por contar, pero ya mañana. Por hoy lo dejo estar y me marcho a descansar, que tampoco es conveniente abusar.

Os he echado de menos, creo que ya no sabría vivir sin este blog, y sin vosotros.

lunes, 9 de mayo de 2011

Alimentación complementaria a demanda, por Carlos González

Y cinco años después de que mi matrona me “presentara” a Carlos González y descubriera su libro “Un regalo para toda la vida”, pude asistir a una charla suya y conocerle en persona. Para mi ha sido un auténtico placer, y os aseguro que la próxima vez que vuelva a Madrid, intentaré ir a verle y escucharle de nuevo.

La Asociación Besos y Brazos ha sido la encargada de organizar este ciclo de conferencias, y la verdad es que no puedo poner peros a la organización. Éramos más de 200 personas en el salón de actos del Hospital de Fuenlabrada y todo se realizó de una manera muy fluida y sencilla.

Tuve además la oportunidad de acercarme a él para que me firmara uno de sus libros. Qué simpático es este hombre y que amable, muy atento con todos los que allí estábamos, muy cercano y sobre todo muy paciente.



La charla del sábado, como sabéis, trataba de la alimentación complementaria a demanda, también conocida (en inglés) como Baby led weaning. Trató aspectos muy interesantes que me gustaría desmenuzar detalladamente, así que aunque resumido, seguramente necesitaré varios post.

Como punto interesante para comenzar destacaba que la alimentación de nuestros hijos es uno de lo mayores conflictos familiares, puede llegar a convertirse casi en asunto de estado. Y lo peor es que algo tan natural como comer, o introducir alimentos a los bebés está absolutamente medicalizado, como si de una enfermedad se tratase. Nos guiamos por tablas rígidas, calorías, peso de ingredientes. Parece que poco a poco nos vamos poniendo de acuerdo en temas como los percentiles, sabemos que no son muy fiables y que debemos atender a la evolución individual del niño. Pero con la comida, tendemos a guiarnos por esas rígidas listas que nos dan los pediatras. Listas sin fundamento científico por otro lado, en cuanto a peso en gramos, y orden para dárselos.

Todos estamos de acuerdo en que hasta los 6 meses, se debe intentar alimentar a nuestros hijos con lactancia materna a demanda en exclusiva. Y si surgen dificultades o bien por elección de la madre, lactancia artificial. Pero, ¿qué ocurre a partir de los 6 meses de vida de los niños?. Pues según palabras de Carlos González, los bebés se deben volver tontos, porque hasta ese momento sabían lo que comer, cuándo pedirlo, y luego ya no. Es curioso que en un país donde los índices de obesidad infantil están subiendo como la espuma, las consultas de los pediatras se llenen de madres y/o padres asustados porque sus hijos no comen. Puede resultar exagerado, pero es la realidad.

El Doctor nos empezó a hablar de la cantidad de calorías que un bebé necesita entre los 6 y 12 meses de edad. Es curioso la multitud de revisiones que se ha hecho sobre este tema, la disparidad de datos existentes. Y como conclusión se puede decir que se ha estado recomendando dar un aporte calórico muy superior al que necesitan los niños.

Nos habló de un estudio muy serio y bien documentado de la Doctora Butte acerca de las necesidades calóricas de los niños. Además los datos están separados para niños y niñas, y también para aquellos niños que toman pecho y que toman biberón. Estas diferencias son muy importantes y por norma general no se toman en cuenta.

Para ilustrar el baile de cifras, en lo que a calorías necesarias se refiere, os muestro el cuadro que nos presentó donde podemos observar cuánto han cambiado las recomendaciones del año 1985 al año 2000. Y como siempre debemos tomarlo como cifras orientativas, ya que habrá niños que necesiten mayor aporte y otros que necesiten mucho menos.




Lo que nos debe preocupar a los padres acerca de los nutrientes que debemos incorporar a la dieta de nuestros hijos, una vez cumplan los 6 meses, es asegurarnos de que toman hierro. Los niños nacen con una reserva importante de hierro que durará varios meses. De ahí la importancia de pinzar tardíamente el cordón umbilical tras el nacimiento (con apenas 3 minutos es más que suficiente). Ni la leche materna, ni la de vaca son ricas en hierro. Incluso si una madre lactante toma hierro, su leche no será más rica en este nutriente. Puesto que las reservas de hierro se acaban entre los 6 y 12 meses, a partir de estas edades hay que ir incluyendo alimentos que sí lo tengan. Los alimentos que lo proporcionan son las carnes, pero curiosamente a los niños se les da demasiada verdura y fruta.

Hasta aquí la primera parte de la conferencia, o mejor dicho del resumen. Mañana os contaré cómo se topó con la idea del Baby led weaning, su opinión al respecto, su opinión acerca de los biberones pasado el año de vida y mis opiniones y conclusiones.

domingo, 8 de mayo de 2011

Conferencia Carlos González: para abrir boca


Como ya todos sabéis ayer Carlos González estuvo en Madrid dando una charla sobre "Alimentación complementaria a demanda".

Aquí os dejo la imagen con la que abrió la conferencia, para abrir boca. Deja claro de lo que se iba a hablar, ¿verdad?. En breve os hago un breve análisis de lo que dijo y de mis impresiones. Aunque os diré que, tal y como esperaba, salí encantada.

jueves, 5 de mayo de 2011

Madres que dan a otras madres: un pequeño homenaje.




Vivian, del blog Nace una Mamá, nos ha invitado a todas las madres, tengamos blog o no, a hablar de la solidaridad entre mamás, de la ayuda que las madres nos prestamos a veces. Que necesaria es esa ayuda, ¿verdad?.




Y al leer esto he recordado a una mujer que una vez me ayudó desinteresadamente. Solo con el tiempo me he dado cuenta de lo valiosa que fue esa ayuda, y hoy gracias a Vivian voy a dedicarle este post a ella.




La historia es algo triste pero estoy segura de que os gustará.




Sucedió en mi primer embarazo, como sabéis fue complicado y tuvo mal final. Me recuerdo a mi misma en la fría sala de urgencias del hospital, sola porque en esa sala no permiten a las mujeres estar acompañadas. Había roto aguas y me hicieron esperar para que me atendiera un ginecólogo. Yo lloraba porque estaba casi segura del duro desenlace que me esperaba. Había dos o tres mujeres en la sala, o quizá solo una, la verdad no me fijé muy bien, o mi memoria intenta recordar solo retazos de aquella dura experiencia. Entonces una mujer, no recuerdo ni su aspecto, ni si estaba embarazada, ni su voz, una mujer se acercó a mi, se sentó a mi lado y con todo el cariño del mundo me cogió suavemente la mano mientras me acariciaba la espalda.




No me dijo mucho, solo cosas como "tranquila, estoy contigo, tranquila". No me dijo "todo irá bien", "no llores", "seguro que no es nada",....., ella se dio cuenta que no debía darme semejantes ánimos. No me preguntó nada, ni me dijo más, no sé su nombre, ni sé si ella estaba allí por algún problema grave.




Solo sé que se sentó a mi lado, al lado de una mujer a la que no conocía pero que vio llorar con desesperación. Se sentó a mi lado, me agarró la mano, me dio consuelo, el consuelo que mi familia o mi marido no me podían dar porque no les dejaron entrar.




Ese es el acto desinteresado que otra mujer, no sé si madre, hizo por mi en uno de los momentos más duros de mi vida. ¡Gracias!.

Da gusto tener amigas




Da gusto tener amigas, de esas que te hacen regalos, te miman, se interesan por ti y te dedican bonitas palabras.




Ayer recibí la maravillosa sorpresa de la foto, ¡¡oro líquido!!, nada menos. Mi querida amiga Ana María me ha hecho este regalo que yo aprecio tanto. Muchos seguro que la conocéis porque tiene un blog maravilloso, un blog de cocina hecho con un cariño y un gusto fantástico, Cocinando entre Olivos.




Con un niño en una edad complicadísima, los 2 años y un bebito de apenas 2 meses tiene tiempo para seguir colgando recetas en su blog, recetas fáciles, sabrosas, sanas, apetitosas. Y con todo y eso, tiene tiempo para mandarme esta sorpresa que ayer me tuvo todo el día con una sonrisa en los labios.




Gracias mi buena amiga, gracias de corazón.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Equilibrio de Mujer

Aquí os dejo la última de mis reflexiones, escrita para El Club de las Madres Felices. Sin pincháis aquí iréis a su página web. A estas alturas casi todas la conocemos, pero si aún no has pasado por allí, no te la pierdas.


Equilibrio de Mujer

Muchos son los roles que una mujer asume desde temprana edad, muchas nuestras facetas, muchas nuestras caras. A una mujer se la enseña desde niña a ser muchas cosas. Se nos exige desde pequeñas. Nuestra generación, ya dentro de esa envoltura de “mujer que puede con todo y vale para todo” ha sido preparada para poder comernos el mundo si hacía falta.

De repente hemos entrado en una dinámica donde la mujer es puesta en el punto de mira. Igualdad, trabajo, estudios, todo esto se persigue, todo esto se exige, a las mujeres y a la sociedad. Aspiramos a ser iguales, ¿iguales a quién?, ¡a los hombres!. Pero, ¿podemos ser iguales?, ¿queremos serlo?.

Yo quiero ser igual en derechos y deberes, en aspiraciones, pero no quiero ser exactamente igual que un hombre, ¿por qué querría serlo?. Soy mujer, y estoy orgullosa de ello. He estudiado, me he formado, he trabajado, he madurado y como colofón he sido madre.

La problemática viene cuando llega la maternidad. Hasta ese momento vivimos todos, hombres y mujeres, igual, en armonía, mismas aspiraciones, mismas metas, caminamos de la mano. Pero cuando las mujeres nos convertimos en madres algo cambia. De repente nuestro hijo, nuestro amor más grande, nos necesita, y nosotras le necesitamos. Y entonces todo cambia. En muchas ocasiones nuestro cocktail de prioridades se tambalea, o incluso se derrumba. A veces empezamos de cero. Otras veces conseguimos engancharnos de nuevo a la vida de antes.

En mi caso, la maternidad irrumpió en mi vida y derrumbó la estructura de valores, ideas y prioridades que había construido. Se derrumbó para volverse a erguir. Paso a paso, ladrillo a ladrillo, idea a idea fuimos elaborando una nueva estructura, un nuevo yo se abría paso, un yo que se convirtió de inmediato en un nosotros. Una mujer que pasó a ser primero madre, y después todo lo demás.

Hoy sigo siendo madre, por encima de todo, pero soy esposa, hija, hermana, tía, amiga y ya después puedo decir que soy psicóloga, bloguera, estudiante, y cientos de cosas más. La maternidad me ha devuelto la importancia de la familia, de las relaciones, de los sentimientos.

Soy una madre orgullosa de su hijo, una esposa feliz junto a su marido, una hija agradecida por los padres que le han tocado, una hermana que adora a su hermana, una tía maravillada con su hermosa sobrina, una amiga ansiosa por compartir, aprender y enseñar.

Mis otras facetas, mi profesión, mi blog, mis aspiraciones son importantes sí, me completan como mujer, pero vienen después, en un segundo plano, no por ello menos importante.

La maternidad ha conseguido que mi vida emocional sea lo más importante, que el amor y la felicidad sean los motores que me impulsan.

Pero la sociedad nos exige, nuestro entorno nos exige, en muchos casos hasta la familia nos exige. Y la mujer se debate entre su vida emocional o interior y su vida exterior. Lo ideal sería encontrar un equilibrio, que se logra si se reciben los apoyos adecuados.

Lo malo viene cuando no hay equilibrio, y la estructura se tambalea. Una voz nos impulsa a ser supermujeres, otra voz nos arrastra a nuestro mundo interior. Nos convertimos en muñecas de trapo a las que tiran de ambos brazos. Gritemos ¡¡basta!!, y pensemos, sintamos qué necesitamos para lograr ese equilibrio.

Para un momento, respira, cierra los ojos. Sí, puedes asumir todos tus roles, todas tus responsabilidades, pero piensa calmadamente el valor que quieres otorgar a cada uno de ellos. Busca tu equilibrio, deja salir tu lado emocional, ordena y decide.

martes, 3 de mayo de 2011

Una vez más hablemos de conciliación, esta vez en boca de un Ministro

El Señor Valeriano Gómez, Ministro de Trabajo e Inmigración ha dicho lo siguiente:

Si tuviera que elegir una sola medida por encima de todas las demás para estimular la igualdad y, al mismo tiempo, la eficiencia de una economía, la capacidad, la producción y la riqueza a medio y largo plazo, esa sería que todos los chicos pudieran estar escolarizados inmediatamente después de su nacimiento.”

Estas son las palabras que han generado un enorme debate en las redes sociales, blogs, y demás medios de internet. Un debate justificado pienso yo. Ahora que estamos discutiendo y debatiendo continuamente sobre la conciliación laboral. Que cientos, miles de madres y padres intentan conciliar a duras penas, ahora que desde ciertos sectores se lucha por conseguir una baja maternal más amplia, el Señor Gómez nos sorprende con estas declaraciones.

No sé si esto es hablar de política. ¿Es hablar de política pedir un aumento en el número de semanas de baja por maternidad?. ¿Es hablar de política que un número importante de familias en nuestro país no puede conciliar su vida familiar y su vida laboral?. ¿Es política decir que se quieren aumentar los horarios escolares para que papá y mamá trabajen más y mejor?. ¿Es política decir que te quieres quedar con tu hijo para encargarte personalmente de su educación y crianza?.

Que los ciudadanos pidamos a nuestros políticos me parece lo normal, al menos eso creo yo. Ciudadana que se interesa por quienes gobiernan, por los intereses propios y generales, ciudadana que vota, que escucha a los que quieren gobernar me gusta pedir y exigir.

Yo, como mujer de familia, como mujer con una clara orientación y vocación por la maternidad me sorprendo y entristezco leyendo declaraciones como esta.

¿Qué quiere decir el Señor Gómez?, ¿realmente desea que nuestros hijos caigan en manos ajenas al poco de que los traigamos a este mundo?. ¿Cuánto tiempo pretende conceder a las madres recién paridas, la cuarentena o quizá menos?.

Como mujer y madre de un hijo no creo que este señor se diera cuenta de la gravedad de sus palabras. Igual soy algo blandita, pero me niego a creer que en este país, un país europeo, pudieran suceder aberraciones de este tipo.

Aunque, ¿realmente estamos lejos de medidas tan abusivas?. Otros políticos (tampoco vienen al caso sus nombres u orientaciones) hablan de ampliar los horarios escolares, ampliar plazas de guarderías, ampliar horarios de guarderías, aumentar el número de centros escolares que acojan a nuestros hijos en los períodos vacacionales, colegios de fin de semana. Todo esto no me lo invento yo, bien lo sabéis. Todos hemos leído todas estas medidas que se proponen. Y a todas estas medidas se las pone el mismo sello, el de la conciliación. Pero no escucho que se hable de favorecer y flexibilizar horarios, permitir trabajar desde casa, generar ayudas estatales por nacimiento de hijos, de estas cosillas no escucho mucho.

Pero señores míos, puede que seamos borregos, que lo somos, pero ¿tontos?, yo al menos de tonta no tengo un pelo, y es obvio que es muy bonito vendernos la moto de la conciliación cuando lo que pretendemos es favorecer la economía por encima de cualquier otro bien social, familiar o personal.

Y ojo, que yo no digo que nosotros, los ciudadanos de a pie no tengamos culpa. Que aquí no se libra nadie. Que me conozco yo a muchos que por querer tener un piso más grande, con piscina, paddle y demás gaitas ha vendido hasta su alma al diablo, y ahora se lamenta por las esquinas porque no puede pagar la hipoteca. El consumismo desbocado lo vemos a diario. Para consumir, hay que ganar, y para ganar hay que trabajar. Esto son matemáticas de las básicas.

Esto de te compras un pisito modesto, lo arreglas a tu modo, te apañas y si vienen tiempos mejores ya se verá, no se estila. Vamos que yo con mi piso de más de treinta años, sin ascensor ni garaje no voy a la moda (el piso es viejo, pero no sabéis lo coqueto que lo tengo, amigas dad fe).

Pero a pesar de todo esto, a pesar de que todos al menos un poquito somos responsables de la sociedad en la que vivimos, a pesar de los pesares, nada justifica unas declaraciones tan salidas de tono como las que estos días han revolucionado los medios y las redes sociales.

Hace unos años eran los inmigrantes los que nos iban a sacar las castañas del fuego, hoy parece que las madres tenemos que asumir ese papel.

Mi tono no pretende ser ni de desprecio, ni de indignación hacia este señor, porque lo que ahora mismo siento mayoritariamente es sorpresa. Me gustaría que explicara sus palabras, estaría encantada de escucharle.

Lo que me apena y al tiempo me aterra es que La Familia, para mi tan importante, pierde valor y poderío. Y ante esto no podemos actuar como borregos. Ante esto, si es cierto que se pretenden actuaciones tan radicales e inhumanas, debemos movilizarnos, sino por nosotros, al menos hagámoslo por el futuro de nuestros hijos e hijas.

Día de la madre



Lo sé, lo sé, voy con cierto retraso contándoos cositas, pero con el peque malito todo se hace un poquito más complicado, el tiempo cunde menos y cuando una duerme poquito todo se hace más despacio.

El domingo fue el día de la madre, además del día del trabajo. Sé que algunas no lo celebráis o no os gusta, o lo consideráis un día meramente comercial. Tenéis razón. Pero cuando tu pequeño viene a casa con un regalo hecho con sus manitas y su carita expresa una mezcla de ilusión, emoción y amor, el Día de la Madre adquiere una nueva dimensión y pasa a tener mayúsculas.

Así ha sido con mi hijo. Ya el año pasado en la Ludoteca algo hizo, pero le ayudé yo y claro, no tuvo la misma emoción. Aunque a mi me ilusionó muchísimo, para que nos vamos a engañar.

Este año ha sido muy especial, ha habido regalo hecho con sus manitas, ha habido picardía, secreto, y mucha, mucha, mucha ilusión.

La pasada semana el Peque contó a su padre que me estaba haciendo un regalo en el cole, pero, ¡¡era un secreto!! y no se le podía contar nada a mamá. Y así fue, no me contó nada de nada, por primera vez ha sido capaz de guardar un secreto. Y el viernes a la hora de comer, sacó su regalo. Estaba tan emocionado. No me dejó casi tocarlo, se lo dió a su abuelo y me dijo -"hasta el domingo no se puede abrir mamá". Y así fue, llegamos a casa lo dejó en una estantería y no me dejó tocarlo hasta el pasado domingo cuando me lo dió con una carita de orgullo y satisfacción.

Como podéis ver en la foto se trata de una flor hecha con plastilina, y dibujada, y una tarjeta donde aparecemos los dos en un dibujo hecho por él. Estoy encantada con el regalo de mi chiquitín, para que lo voy a negar.

Y como digo, el Día de la Madre es distinto cuando tu hijo te hace un regalo como este, te dice lo mucho que te quiere y se esfuerza tanto por conseguir un obsequio especial para mamá. ¡Gracias cariño!.

No hay un día especial para una madre, cada día es único e irrepetible. Unos mejores y otros peores, desde luego. Pero todos los días que pasamos junto a nuestros hijos son especiales. Todos los días hay un Te quiero, y un abrazo, y una demostración de amor, pero que uno de esos días tu hijo te de un regalo hecho con tanto amor también es maravilloso.

lunes, 2 de mayo de 2011

Grupo de lactancia


El pasado viernes hice algo que tenía pendiente desde hace cuatro años, asistir a un grupo de lactancia. Sí, lo sé, puede sonar un poco raro ya que mi hijo tiene 4 años, no lactamos, no estoy embarazada, ni preveo estarlo.

Como os contaba en enero (podéis leerlo aquí), una de las cosas que me propuse hacer era asistir a los grupos de lactancia de la Asociación Multilacta.

Muchos planes he llevado a cabo desde entonces, el tiempo no me cunde como quisiera. El caso es que fue en marzo cuando contacté más en serio con ellos. Intenté asistir a un par de reuniones pero no me fue posible. Y por fin lo conseguí el pasado viernes, pues en Arganda tienen reuniones en horario de tarde.

Mi intención: conocer a Vanesa, la asesora de lactancia que lleva los grupos de Arganda, aportar mi experiencia en el caso de que a alguien pudiera servirle, escuchar y aprender de las madres que asistieran. Todo ello con un fin, quiero estudiar e intentar hacerme asesora de lactancia.

He dado muchas vueltas a esta idea, no lo niego. Pero después de la reunión del viernes tengo claro que lo quiero hacer. La razón es simple, la desinformación y la mala información de muchas mujeres es grandísima. Pero ellas no son las culpables. Dicha mala información proviene en la mayoría de ocasiones de hospitales y profesionales sanitarios que difunden prácticas incorrectas.

Allí encontré un amplio grupo de madres angustiadas algunas, preocupadas, y como siempre el fantasma de la culpa rondaba por la sala. Porque si algo llevamos las mujeres a cuestas es la culpa constante.

Os puedo asegurar que en dos horas escuchándolas a ellas y oyendo las explicaciones de Vanesa aprendí mucho más que en todo el tiempo que llevo estudiando y leyendo sobre lactancia (que no es poco).

Mis conclusiones al salir de allí

- Es necesario formar y educar a los profesionales sanitarios en lo que a lactancia materna se refiere.

- La mala información por parte de los médicos, matronas y enfermeras conlleva al fracaso irremediable de la lactancia.

- Muchos hospitales madrileños pretenden hacer un complot a la lactancia.

- Muchas empresas pretenden hacer un complot contra la maternidad.

- Las asesoras de lactancias son mujeres muy comprometidas, con una formación envidiable que ayudan a muchas madres cada día.

- La información es poder.

Salí contenta y entusiasmada, feliz al ver a esas mujeres sonreir tras conseguir respuestas y soluciones.

Otra reunión de mujeres compartiendo experiencias, inquietudes, dudas y angustias. Otra experiencia estupenda.